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Anemia: claves para incorporar hierro sin dejar de disfrutar la comida

Jueves 17 de setiembre de 2026 - 08.32 horas 


Cuando se habla de anemia, muchas personas piensan inmediatamente en “comer hígado” o en seguir una dieta basada en alimentos que quizá no forman parte de sus hábitos cotidianos. Sin embargo, una alimentación orientada a mejorar el aporte de hierro puede ser variada, equilibrada y, sobre todo, adaptada a los gustos y posibilidades de cada persona.


“La anemia puede tener diferentes causas. Una de las más frecuentes es la falta de hierro, aunque también puede relacionarse con déficit de vitamina B12, ácido fólico, pérdidas de sangre o algunas enfermedades. Por eso, siempre es importante contar con una evaluación médica y nutricional adecuada” señaló el Lic. Daniel Ferreira, nutricionista del Departamento de Programas de Salud del IPS.

Alimentos que aportan hierro
Entre los alimentos que pueden contribuir a aumentar el aporte de hierro se encuentran las carnes y otros productos de origen animal, así como diferentes opciones de origen vegetal.

“Las carnes rojas son una excelente fuente de hierro y nuestro organismo las aprovecha muy bien. También podemos encontrar este mineral en pollo, pescado, huevo, hígado y otras vísceras” explicó el profesional.

En cuanto a las fuentes vegetales, mencionó alimentos como las lentejas, porotos, garbanzos, arvejas y verduras de hojas verdes.

Otro aspecto importante es la combinación de los alimentos. Acompañar las comidas que contienen hierro con fuentes de vitamina C puede favorecer su absorción.

Algunas opciones para incorporar estos alimentos a la alimentación cotidiana son:

  • Guiso de lentejas con carne y verduras.
  • Bife con puré y ensalada de tomate con limón.
  • Porotos con carne y vegetales.
  • Pollo con arroz y ensalada.
  • Tortilla de verduras acompañada con carne.
  • Vorí vorí con pollo y verduras.
  • Carne con ensalada de repollo, tomate o locote.


De esta manera, una alimentación orientada a mejorar el aporte de hierro no tiene por qué alejarse de los sabores habituales.

Comer saludable también puede ser comer rico y disfrutar de los sabores de la comida de casa

Atención a las bebidas que acompañan las comidas
También es importante prestar atención a algunas bebidas que forman parte de los hábitos cotidianos. El café, el té y el mate pueden disminuir la absorción del hierro cuando se consumen junto con las comidas principales.

Por este motivo, en determinados casos puede ser conveniente separarlos de las comidas, especialmente del almuerzo y la cena, de acuerdo con las recomendaciones del profesional de salud.

¿Por qué el nutricionista pregunta tanto sobre lo que comemos?
Para elaborar un plan de alimentación, no basta con conocer el diagnóstico. Es necesario comprender los hábitos, preferencias y posibilidades de cada persona.

“Antes de preparar un plan de alimentación debemos conocer a la persona. En la consulta nutricional realizamos lo que llamamos anamnesis alimentaria, que consiste en una entrevista estructurada para conocer en detalle la cantidad y calidad de los alimentos que consume, además de sus hábitos” explicó Ferreira.

Durante esta entrevista, el profesional puede consultar qué alimentos consume habitualmente, cuáles prefiere o rechaza, cómo los prepara, cuáles son sus horarios de alimentación y qué productos tiene disponibles de manera habitual.
Asimismo, se utilizan herramientas como el recordatorio de 24 horas, que permite conocer qué y cómo comió la persona durante una jornada determinada.

“Si recomendamos alimentos que una persona nunca consume, que no le gustan o que no puede conseguir, será mucho más difícil que mantenga ese plan” sostuvo.

Por ello, la orientación nutricional no debería reducirse a una lista de alimentos “permitidos” y “prohibidos”, sino contemplar las características particulares de cada persona.

Un plan de alimentación adaptado a cada persona
En el Instituto de Previsión Social, el abordaje nutricional busca conocer los hábitos del paciente y adaptar las recomendaciones a sus necesidades, gustos y posibilidades.

“Dos personas pueden tener anemia y necesitar más hierro, pero eso no significa que tengan que comer exactamente lo mismo” señaló el profesional.

La alimentación forma parte del abordaje integral de la salud y debe ser sostenible en el tiempo. Por eso, además de aportar los nutrientes necesarios, las recomendaciones deben ser realistas y compatibles con la vida cotidiana de cada persona.
“Una buena alimentación no es la que se ve perfecta en una hoja. Es la que aporta los nutrientes necesarios y que el paciente puede disfrutar y mantener en el tiempo” afirmó Ferreira.

Y muchas veces, una buena consulta nutricional puede comenzar con una pregunta tan sencilla como importante: “¿Qué le gusta comer?”.