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Día Mundial del Alzheimer: reconocer las señales y cuidar la salud cognitiva

Miércoles 17 de setiembre de 2026 - 08.01 horas 


Cada 21 de setiembre se conmemora el Día Mundial del Alzheimer, una fecha destinada a generar conciencia sobre esta enfermedad, derribar mitos y estigmas, promover el diagnóstico oportuno y recordar la importancia de acompañar a las personas afectadas, así como a sus familias y cuidadores.


La demencia no forma parte normal del envejecimiento. Identificar cambios persistentes en la memoria, el pensamiento o la capacidad para realizar actividades cotidianas permite consultar a tiempo y acceder a una evaluación adecuada.

“El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa progresiva que afecta principalmente a las funciones cognitivas, como la memoria y el pensamiento. Es la forma más común de demencia y representa alrededor del 60 al 70 % de todos los casos”, explicó la Lic. Nahir Arce, neuropsicóloga del Centro de Medicina Física y Rehabilitación del CESI.

Entre las manifestaciones iniciales pueden encontrarse dificultades de memoria, problemas para realizar tareas cotidianas y cambios en el comportamiento o la personalidad. Sin embargo, la presencia de olvidos por sí sola no significa necesariamente que exista Alzheimer.

No todo olvido es Alzheimer
Existen diferentes condiciones que pueden afectar el funcionamiento cognitivo y que requieren una valoración profesional para determinar su origen.

“El Deterioro Cognitivo Leve (DCL) se caracteriza por dificultades cognitivas que, pese a ser perceptibles, no impiden que la persona conserve su independencia funcional” señaló la profesional. 

“Por otra parte, el Trastorno Neurocognitivo Mayor comprende dificultades cognitivas que interfieren con la capacidad de desenvolverse de manera independiente en las actividades de la vida cotidiana. Existen diferentes tipos y la enfermedad de Alzheimer constituye la causa más frecuente”.

Actualmente, no existe una cura para el Alzheimer, aunque existen tratamientos y estrategias de intervención destinados a aliviar los síntomas, mantener determinadas capacidades y favorecer la calidad de vida.

Para establecer un diagnóstico adecuado se requiere una evaluación integral, que puede incluir consultas con profesionales de Neurología y Neuropsicología, pruebas cognitivas y estudios médicos, según las características de cada persona.

Hábitos que favorecen la salud cerebral
Aunque no existe una medida que garantice por sí sola la prevención del Alzheimer, adoptar hábitos saludables contribuye al cuidado de la salud cerebral y cardiovascular.

Entre las recomendaciones se encuentran:
1. Realizar actividad física regularmente: caminar, bailar, andar en bicicleta o practicar ejercicios adaptados a las condiciones de cada persona.
2. Mantener una alimentación equilibrada: priorizar frutas, verduras, legumbres, pescado y cereales integrales, además de mantener una adecuada hidratación.
3. Estimular la mente: leer, aprender nuevas habilidades, realizar actividades creativas, participar en juegos de estrategia y mantener conversaciones significativas.
4. Cuidar la salud cardiovascular: controlar periódicamente la presión arterial, la diabetes y el colesterol, además de evitar el consumo de tabaco.
5. Dormir adecuadamente y mantener vínculos sociales: procurar un descanso reparador, manejar el estrés y participar en actividades familiares, sociales o comunitarias.

El entrenamiento cognitivo y la memoria
La importancia de mantener la mente activa también ha sido estudiada científicamente. El estudio ACTIVE (Advanced Cognitive Training for Independent and Vital Elderly) incluyó a 2.802 adultos mayores de 65 años y analizó los efectos de diferentes tipos de entrenamiento cognitivo: memoria, razonamiento y velocidad de procesamiento.

Los resultados mostraron mejoras en las habilidades específicamente ejercitadas, con beneficios que se mantuvieron parcialmente a lo largo del tiempo. También se observaron efectos modestos en algunas actividades cotidianas y en determinados aspectos relacionados con la independencia.

Estos resultados respaldan la importancia de mantener una estimulación cognitiva regular, aunque el entrenamiento de estas habilidades no debe interpretarse como una garantía para prevenir la enfermedad de Alzheimer.

Recuerdo activo: una herramienta para ejercitar la memoria
Una estrategia que puede incorporarse a las actividades cotidianas es el recuerdo activo, una técnica que consiste en intentar recuperar información de la memoria en lugar de limitarse a releerla.

La práctica puede realizarse de la siguiente manera:
•    Leer activamente un tema, capítulo de un libro o material informativo.
•    Realizar una pausa breve.
•    Escribir todo lo que se recuerde sobre lo leído.
•    Revisar el material y corregir errores u omisiones.
•    Formular preguntas sobre el contenido.
•    Intentar responderlas sin consultar el material.
•    Repetir el ejercicio posteriormente.

Este tipo de actividad puede contribuir a ejercitar determinadas funciones cognitivas y fortalecer las habilidades relacionadas con la tarea practicada.

“Cuando la memoria se vuelve frágil, el amor, la presencia y el cuidado pueden convertirse en las formas más valiosas de recordar” indicó la Lic. Arce.

Durante el primer semestre del año, el Centro de Medicina Física y Rehabilitación del CESI registró aproximadamente 818 atenciones en la modalidad de Neuropsicología, servicio que contribuye a la evaluación y abordaje de las funciones cognitivas y a la orientación de las personas y sus familias.

Por ello en el día mundial del Alzheimer, el IPS invita a prestar atención a los cambios persistentes en la memoria y otras funciones cognitivas, evitando atribuirlos automáticamente al envejecimiento y buscando orientación profesional cuando interfieran con las actividades habituales.