

Miércoles 19 de agosto de 2026 - 11.18 horas
La nutrición enteral es clave para cubrir los requerimientos de pacientes que no pueden alimentarse por vía oral, pero que conservan la función digestiva.
En el Hospital de Especialidades Quirúrgicas IPS Ingavi, un equipo de siete nutricionistas brinda este soporte como parte de la atención integral, adaptándolo a las necesidades clínicas de cada asegurado con acompañamiento multidisciplinario del área médica.
Así lo explicó la Lic. Shirley Guissen, del Área de Nutrición Enteral, quien detalló que esta alimentación aporta energía, proteínas, grasas, carbohidratos, vitaminas, minerales y agua a través de fórmulas específicas. La misma puede administrarse por vía oral o mediante sondas nasogástricas e intestinales, según cada caso.
La indicación se realiza luego de una valoración individual. Se tienen en cuenta factores como el estado nutricional, el diagnóstico, la capacidad para alimentarse, la función gastrointestinal y los requerimientos de energía, proteínas y líquidos. De esta manera, la cantidad y composición de la fórmula se ajustan a cada caso.
Entre los pacientes que pueden requerir este soporte se encuentran aquellos con dificultades para tragar, enfermedades neurológicas, determinados tipos de cáncer, pacientes en estado crítico, personas sometidas a ciertas cirugías o quienes presentan una ingesta insuficiente durante un periodo prolongado. También puede utilizarse como complemento cuando la alimentación oral no alcanza para cubrir las necesidades nutricionales.
La administración puede realizarse de manera continua mediante una bomba de alimentación, de forma intermitente o en bolos. Durante el procedimiento se controlan aspectos como la posición del paciente, el funcionamiento de la sonda, la tolerancia gastrointestinal y las condiciones de higiene, con el objetivo de reducir riesgos y favorecer una administración segura.
La preparación requiere además un proceso organizado que incluye la valoración nutricional, selección de la fórmula, cálculo de los requerimientos, preparación o reconstitución cuando corresponde, conservación adecuada e identificación del paciente. El control de los tiempos y la trazabilidad de las preparaciones también son parte del procedimiento.
Las fórmulas pueden ser poliméricas, oligoméricas o elementales, de acuerdo con la composición de sus nutrientes y las necesidades del paciente. La elección depende de la capacidad de digestión y absorción, la tolerancia y la situación clínica, por lo que no existe una fórmula única para todos los pacientes.
Guissen menciona que en el hospital, el Área de Nutrición Enteral trabaja de manera coordinada con el equipo médico para que cada paciente reciba el soporte nutricional que necesita de acuerdo con su diagnóstico y evolución. Esta intervención contribuye a cubrir sus requerimientos durante la internación, reducir riesgos asociados a una alimentación insuficiente y acompañar de manera segura el proceso de recuperación.

