

Viernes 14 de agosto de 2026 - 10.30 horas
Detrás de cada trasplante de médula ósea existe mucho más que un procedimiento médico: hay un equipo multidisciplinario de profesionales altamente especializados que trabaja de manera coordinada para salvar vidas y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
La complejidad de este tipo de tratamiento requiere la participación de profesionales de distintas especialidades y áreas de apoyo, explicó la Dra. Lidiane Andino Neves, Jefa del Departamento de Hematología.
El Servicio de Hematología brinda más de 100.000 prestaciones en promedio al año y, durante el presente año, ya fueron realizados 41 trasplantes de médula ósea.
Una especialidad de alta complejidad
La Dra. Andino Neves explicó que la Hematología es una especialidad médica orientada al diagnóstico, tratamiento, seguimiento y prevención de las enfermedades de la sangre y de los órganos relacionados con la hematopoyesis.
Las enfermedades hematológicas pueden ser benignas o malignas.
Entre las patologías benignas se encuentran desde las anemias carenciales, como aquellas producidas por deficiencia de hierro, hasta enfermedades graves como la aplasia medular.
También se encuentran los trastornos de la coagulación, que, aunque pueden ser enfermedades benignas, requieren una atención especializada y tratamientos específicos y oportunos.
En cuanto a las enfermedades hematológicas malignas, la especialista señaló que entre ellas se encuentran los diferentes tipos de cáncer de la sangre, siendo las leucemias agudas algunas de las patologías de mayor gravedad.
“En cada grupo de enfermedades existen diferentes subtipos, algunos con mejor pronóstico y otros más agresivos”, explicó.
¿Cuándo se empieza a considerar la necesidad de un trasplante?
La Hematología es una especialidad de alta complejidad y el proceso comienza, generalmente, cuando un paciente es derivado ante la sospecha de una enfermedad hematológica, a partir de determinados síntomas o alteraciones detectadas en estudios de laboratorio.
La Dra. Andino explicó: “El diagnóstico es integral, uniendo la clínica, los estudios auxiliares laboratoriales y de imágenes, pero la confirmación se hace mediante frotis de sangre periférica, estudios de médula ósea, citometría de flujo, biopsias, estudios citogenéticos, FISH y biología molecular”.
Una vez establecido el diagnóstico, se determina el tratamiento específico para cada paciente, de acuerdo con las guías y protocolos institucionales, nacionales e internacionales.
La indicación de un trasplante de médula ósea no se establece de manera automática, sino que depende de múltiples factores, entre ellos el diagnóstico, el estado de la enfermedad y las condiciones clínicas generales del paciente. A partir de esta evaluación integral se determina quién puede ser candidato a un trasplante. En el caso de un cáncer hematológico, el trasplante de médula ósea se realizaría después del control de la enfermedad luego de ciclos de tratamiento.
Un equipo médico y técnico altamente especializado
El Servicio de Hematología se caracteriza por brindar una atención especializada y humanizada, destacó la Jefa del Departamento.
La atención comienza desde el área administrativa. El personal de secretaría se encuentra capacitado para identificar situaciones que requieren atención prioritaria y detectar aquellos pacientes que pueden presentar signos de alarma.
Según explicó la Dra. Andino, este sistema fue desarrollado progresivamente a lo largo de los años, con el acompañamiento permanente del equipo médico.
El personal administrativo evalúa aspectos como si se trata de un paciente que consulta por primera vez, si presenta resultados de laboratorio, si cuenta con una nota de remisión o si fue derivado desde otro servicio debido a algún hallazgo que requiere valoración especializada.
Los casos son comunicados a un médico para establecer la prioridad de atención.
Diagnóstico especializado y medicina de precisión
El Departamento cuenta con un laboratorio especializado denominado Área de Diagnóstico Especializado, donde se realizan estudios específicos de Hematología.
Las extracciones de sangre son realizadas por técnicos del propio Servicio en boxes ubicados en el mismo Pabellón 1, donde se concentra la atención ambulatoria de Hematología y del Departamento de Oncología.
La Dra. Andino explicó que esta organización permite evitar procedimientos innecesarios para el paciente:
“Si un paciente tiene un control laboratorial de rutina, pero necesita también un hemograma por Hematología, nosotros realizamos la extracción de sangre y nos encargamos de derivar la muestra al laboratorio central para que se procesen las demás determinaciones, para que el paciente no tenga que someterse a doble punción”.
Este modelo refleja el carácter multidisciplinario e integrado de la atención hematológica, que requiere la participación coordinada de distintas áreas institucionales.
“Todos los Servicios involucrados entienden que el paciente hematológico necesita una atención prioritaria, por padecer una enfermedad considerada catastrófica”, manifestó.
Una estructura asistencial organizada por grupos de enfermedades
El Departamento de Hematología dispone de seis consultorios, con atención de lunes a viernes, de 07:00 a 19:00 horas.
Los consultorios están organizados por patologías:
- Leucemias agudas y fallos medulares.
- Trastornos de la coagulación.
- Linfoma y Mieloma.
- Neoplasias mieloproliferativas.
- Anemias.
- Trasplante de Médula Ósea.
Esta organización por grupos de enfermedades permite una mayor especialización del médico hematólogo y favorece una atención más personalizada y acorde con las necesidades específicas de cada paciente.
Formación y actualización permanente
La formación de un hematólogo requiere un proceso prolongado de especialización.
Una vez culminada la carrera de Medicina, el profesional realiza la residencia y especialización en Medicina Interna y posteriormente la residencia y el posgrado en Hematología.
Se trata de una especialidad en constante evolución y dinamismo, con la incorporación de métodos diagnósticos y alternativas terapéuticas cada vez más sensibles y específicas, generando un impacto positivo en la sobrevida y en la calidad de vida de los pacientes, exigiendo que el hematólogo esté en formación y actualización permanente.
Optimización de medicamentos y recursos institucionales
La organización interna por grupos de patologías también genera beneficios en la gestión y optimización de los recursos institucionales, particularmente en lo relacionado con medicamentos de alto costo.
La Dra. Andino explicó que la concentración de pacientes con diagnósticos y protocolos similares en días específicos permite optimizar las dosis y reducir los remanentes y desperdicios de medicamentos.
“Un paciente tiene una indicación para un Linfoma No Hodgkin y en el mismo día existen otros pacientes con el mismo diagnóstico, tratados con el mismo protocolo y con los mismos fármacos, optimizándose el uso de las drogas y sus remanentes, disminuyendo los desechos”.
Como ejemplo, mencionó uno de los fármacos utilizados en el tratamiento del Mieloma Múltiple, el bortezomib.
El frasco contiene 3,5 mg y la dosis requerida varía según el peso y la superficie corporal del paciente. Por ello, pueden existir dosis individuales de 2,3 mg, 2,4 mg o 2,5 mg, entre otras.
La organización de los pacientes de acuerdo con sus días específicos de tratamiento permite aprovechar los remanentes disponibles y disminuir el desperdicio.
“En vez de que ese remanente vaya a la basura, se optimiza. Este es un pilar fundamental del manejo centralizado de los fármacos hemato-oncológicos en el área de cabina de preparación de citostáticos. De esta manera, optimizamos los recursos de la Institución”.
Este modelo de trabajo permite combinar calidad asistencial, seguridad del paciente y uso eficiente de los recursos institucionales.
Una demanda asistencial en crecimiento
Los datos estadísticos del Servicio muestran una tendencia progresiva al aumento de la demanda asistencial.
Entre los años 2023 y 2025 se registró un incremento del 42,3 % en la cantidad de pacientes, mientras que en el Área de Diagnóstico Especializado se observó un crecimiento del 58,8 % en los estudios realizados.
Estos indicadores reflejan el crecimiento sostenido de la demanda de atención hematológica especializada y la necesidad de fortalecer la capacidad diagnóstica, asistencial y terapéutica para responder a las necesidades de una población creciente.
Un trabajo que va más allá del Trasplante de Médula Ósea
Detrás de cada Trasplante de Médula Ósea hay un proceso complejo que comienza mucho antes de llegar al procedimiento: sospechar, diagnosticar, confirmar, clasificar, tratar, acompañar y decidir, de manera individualizada, cuál es la mejor alternativa terapéutica para cada paciente.
Por eso, detrás de los 41 trasplantes de médula ósea realizados durante el año, de las más de 100.000 prestaciones anuales y del crecimiento sostenido de la actividad asistencial, existe el trabajo coordinado de médicos hematólogos, especialistas, técnicos, personal administrativo y múltiples áreas institucionales que, desde diferentes funciones, tienen un objetivo común: brindar una atención especializada, oportuna, segura y humanizada a los pacientes hematológicos.
Más allá del Trasplante de Médula Ósea: el equipo que hace posible una segunda oportunidad
Diagnóstico, especialización, trabajo multidisciplinario y compromiso al servicio de los pacientes.

