

Jueves 6 de agosto de 2026 - 14.13 horas
El creciente interés por las dietas ricas en proteínas y los alimentos enriquecidos con este nutriente ha impulsado nuevas consultas en los servicios de nutrición. Especialista del Hospital de Especialidades Quirúrgicas IPS Ingavi explica cuándo estos productos pueden ser útiles, qué aspectos deben tenerse en cuenta al elegirlos y por qué no reemplazan una alimentación saludable.
La creciente oferta de alimentos y suplementos con proteínas añadidas refleja una tendencia que gana cada vez más espacio entre quienes buscan perder peso, mejorar su condición física o preservar la masa muscular. Sin embargo, desde el Servicio de Nutrición del IPS Ingavi recuerda que el consumo de proteínas debe formar parte de una alimentación equilibrada y adaptada a las necesidades de cada persona.
La licenciada Yvanna Brugada, nutricionista del hospital, explicó que las proteínas cumplen funciones fundamentales para el organismo. La palabra proteína proviene del griego protos, que significa 'lo primero', y refleja su importancia para la vida. Son indispensables para la formación y reparación de músculos, piel y otros tejidos, además de participar en la producción de enzimas, hormonas y anticuerpos.
La especialista agrega que un adecuado aporte proteico también contribuye a conservar la masa muscular durante el crecimiento, el envejecimiento y los procesos de descenso de peso. Además, produce mayor sensación de saciedad, lo que puede favorecer hábitos alimentarios más saludables cuando forma parte de una dieta balanceada.
Respecto al auge de productos enriquecidos con proteínas, Brugada indicó que su popularidad responde a varios factores. Entre ellos mencionó el crecimiento del entrenamiento de fuerza, la preocupación por mantener una buena composición corporal, el interés por prevenir la pérdida de masa muscular asociada al envejecimiento y la amplia difusión de dietas hiperproteicas para el control del peso. A esto se suma la aparición de medicamentos para el tratamiento de la obesidad, como Ozempic, que incrementaron el interés por preservar la masa muscular durante la pérdida de peso.
No fue el origen de esta tendencia, pero sí contribuyó a darle mayor visibilidad. Cuando una persona pierde peso, también puede perder masa muscular si no acompaña el tratamiento con una alimentación adecuada y ejercicio de fuerza", explicó.
La nutricionista destaca que las mejores fuentes de proteínas siguen siendo los alimentos naturales, como carnes, pescados, pollo, huevos, leche, yogur, quesos y, entre las opciones vegetales, las legumbres como lentejas, porotos, garbanzos y soja, además de frutos secos y semillas. Estos alimentos aportan, además de proteínas, otros nutrientes esenciales para la salud.
En cuanto a los productos con proteínas agregadas, presentes actualmente en panes, yogures, leches, cereales y postres, señaló que pueden facilitar el consumo de este nutriente y resultar prácticos en determinadas situaciones o cuando existen mayores requerimientos nutricionales. No obstante, advirtió que no deben considerarse automáticamente una opción más saludable.
Que un producto indique 'alto en proteínas' no significa que sea mejor. También es importante revisar el contenido de azúcares, grasas, sodio y la lista de ingredientes. Estos alimentos pueden ser un complemento en algunos casos, pero no reemplazan una alimentación basada en productos naturalmente ricos en proteínas", enfatizó.
Desde IPS Ingavi recuerdan que antes de realizar cambios importantes en la alimentación o incorporar suplementos, es recomendable consultar con un profesional de la nutrición, quien podrá orientar según la edad, el estado de salud, el nivel de actividad física y los objetivos de cada persona. Una alimentación variada, equilibrada y personalizada continúa siendo la mejor estrategia para cuidar la salud y mantener un adecuado estado nutricional.

