Miércoles 8 de julio de 2026 - 14.18 horas
En los últimos días se han producido temperaturas bastante bajas en nuestro país, propias de la época invernal. Y más de uno busca, a través de diversos alimentos o bebidas, que el cuerpo sienta “calorcito”. Alimentos con alto contenido calórico, como caldos (el soyo, el puchero) o una sopa de verduras para quienes buscan algo más light, son parte del menú hogareño e incluso son requeridos por la clientela en bares y restaurantes. También está lo tradicional consumido en las populares fiestas de San Juan, como el mbeju o un potente sopa so’o, entre otros.
Igualmente, la parte dulce no se queda atrás con masitas o facturas acompañados de un chocolate caliente, una de las meriendas favoritas de la época, apreciadas por chicos y grandes.
Sin embargo, dentro de esta búsqueda por el “calor corporal”, también se encuentran, entre las opciones de los adultos, las bebidas alcohólicas en diferentes tipos, especialmente las destiladas. Hemos escuchado en reuniones sociales, rodeadas por este clima invernal, la frase “un trago para calentar el cuerpo”. Ahora bien, ¿qué tan cierto es esto? ¿O es una diplomática excusa para beber?
El Dr. Carlos Centurión, jefe de clínica médica del Hospital de Especialidades Quirúrgicas Ingavi, nos cuenta qué produce el alcohol: “Lo que pasa es que cuando uno consume alcohol, caña, un whisky o destiladas, lo que produce es una vasodilatación, lo que ocasiona un reflejo momentáneo de sentir calor, pero no es que ya siento calor, y no sentiré frío, por eso voy a desabrigarme”. Mencionó que la sensación, ciertamente, es de una temperatura más elevada a lo que tenía antes de consumir, pero es momentáneo, no es algo que va a durar.
Sostuvo además que para mantener el cuerpo con calor, “categóricamente” su recomendación es abrigarse bien, pero no pensar que el alcohol cambiará la temperatura de su cuerpo de forma permanente.
“El consumo excesivo siempre puede ocasionar riesgos en la salud, eso es indudable”, mencionó el profesional.
Y no solo eso. En este mismo sentido, la consumición descontrolada puede generar otras consecuencias. Según datos estadísticos, en Paraguay, los accidentes de tránsito causados por el consumo de alcohol en rutas son un problema grave. Según datos del el alcohol es una de las principales causas de siniestros viales, junto con la distracción y el exceso de velocidad.
“En conclusión, el supuesto efecto de "entrar en calor" con una copa de whisky, caña u otra bebida alcohólica es solo una sensación transitoria y no protege del frío; por el contrario, favorece la pérdida de calor corporal y puede representar un riesgo para la salud”, finalizó el Dr. Centurión.

