Martes 3 de marzo 2026 - 13.50 hs.
En el marco del Día Internacional de la Audición, el Instituto de Previsión Social, destaca la importancia de la promoción, prevención y tratamiento oportuno de los trastornos auditivos, subrayando la necesidad de cuidar la salud auditiva en todas las etapas de la vida.
Al respecto, el Dr. César Villalba, jefe del Servicio de Otorrinolaringología del Hospital Central, brindó detalles sobre las principales causas de pérdida auditiva, los factores de riesgo y la relevancia del diagnóstico precoz para evitar complicaciones que puedan afectar la calidad de vida de los asegurados.
El especialista explicó que entre las principales causas de pérdida auditiva se encuentran la presbiacusia (pérdida relacionada con la edad), la hipoacusia inducida por ruido (HIR), la otosclerosis, la ototoxicidad y las causas genéticas. Asimismo, mencionó que existen afecciones más simples y reversibles, como el tapón de cera, la perforación timpánica, la otitis media serosa, infecciones del oído medio o externo y el barotrauma ótico.
“El uso prolongado de auriculares puede generar daños auditivos si el sonido sobrepasa la capacidad del oído, principalmente en intensidad. También debemos tener en cuenta la duración del estímulo sonoro, el tono y el timbre”, señaló el Dr. Villalba. En ese sentido, recordó que se considera un nivel de sonido seguro entre 70 y 75 decibeles, mientras que a partir de 85 decibeles con una exposición diaria de ocho horas ya se considera potencialmente dañino.
El profesional advirtió que las infecciones no tratadas o mal tratadas pueden ocasionar daños estructurales en el aparato auditivo, afectando su funcionalidad. “El ruido elevado en ambientes laborales es una de las enfermedades ocupacionales más frecuentes y muchas veces subestimadas”, agregó.
En cuanto a la población pediátrica, el jefe del servicio instó a los padres a estar atentos a signos de alerta como la falta de reacción a sonidos fuertes o voces, retraso en el habla y balbuceo, no girar la cabeza ante estímulos sonoros, subir excesivamente el volumen del televisor, ignorar órdenes sencillas o presentar aislamiento social. “El tamizaje auditivo es un control obligatorio que permite un diagnóstico precoz de los trastornos auditivos”, enfatizó.
Respecto a los adultos mayores, explicó que la pérdida auditiva asociada a la edad es irreversible, aunque puede ser tratada para mejorar la calidad de vida. Además, subrayó que la pérdida auditiva no tratada está directamente vinculada a un mayor riesgo de deterioro cognitivo, problemas de memoria e incluso trastornos del lenguaje.
“El chequeo auditivo debe ser periódico, especialmente en personas con factores de riesgo como antecedentes familiares, patologías personales o exposición laboral al ruido. La frecuencia del control dependerá de la intensidad y gravedad de estos factores”, indicó.

