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La familia como promotora de la salud bucal

Jueves 26 de febrero 2026 - 16.29 hs.


“La familia cumple un papel fundamental como promotora de la salud bucal, ya que es en el hogar donde se forman los primeros hábitos de higiene” destacó la Dra. María Belén Ibarra, coordinadora de Programas de Salud Bucal.


“Desde temprana edad, los padres son responsables de enseñar y supervisar el cepillado dental, fomentar una alimentación saludable y asegurar la asistencia a controles odontológicos periódicos. Asimismo, su ejemplo y motivación influyen directamente en la adopción de conductas saludables, contribuyendo a la prevención de enfermedades como la caries y la gingivitis” explicó la Dra. Ibarra. 

Por ello, un entorno familiar comprometido es clave para mantener una adecuada salud bucal desde la infancia, disminuir el riesgo de enfermedades y favorecer una mejor calidad de vida. 

Las consecuencias de la falta de higiene bucal van más allá de lo estético

“Cuando estos hábitos no se fortalecen en el hogar, especialmente durante la etapa escolar, pueden presentarse diversas consecuencias que van más allá de lo estético. Aunque la apariencia dental influye en la autoestima del niño, la falta de dientes sanos también repercute en su salud general y bienestar”.

“En el aspecto físico, enfermedades como la caries y la gingivitis pueden causar dolor, infecciones, inflamación y dificultad para masticar. Esto afecta la alimentación, ya que el niño debe evitar ciertos alimentos necesarios para su crecimiento y desarrollo. Además, si no se tratan a tiempo, las infecciones bucales pueden extenderse y comprometer otras áreas del organismo” comentó la profesional.

“En el ámbito escolar, el dolor o las molestias dentales pueden dificultar la concentración, disminuir el rendimiento académico e incluso generar ausentismo. Un niño quien experimenta dolor constante puede mostrarse irritable, tener problemas para dormir y participar menos en clase”.

“De igual manera, en el plano emocional y social, los problemas dentales visibles pueden afectar la autoestima, generar inseguridad al hablar o sonreír y, en algunos casos, propiciar situaciones de burla o aislamiento”.

En consecuencia, mantener una adecuada salud bucal durante la etapa escolar no solo contribuye a una buena estética sino que resulta esencial para el desarrollo integral del niño.

Recomendaciones para los padres:

Para fortalecer la salud bucal desde el hogar, se recomienda:

  • Supervisar el cepillado dental al menos hasta los 8 años. Asegurándose de que se realice durante dos minutos y como mínimo dos veces al día.
  • Utilizar pasta dental con flúor en la cantidad adecuada según la edad del niño.
  • Promover una alimentación equilibrada, limitando el consumo de azúcares y bebidas azucaradas.
  • Evitar que los niños duerman con el biberón que contenga líquidos azucarados.
  • Llevar a los hijos al odontólogo desde la aparición del primer diente y mantener controles periódicos cada seis meses.
  • Cambiar el cepillo dental cada tres meses o cuando las cerdas estén desgastadas.
  • Dar el ejemplo practicando hábitos adecuados de higiene bucal en el hogar.