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¿Porque tu niño no quiere ir al colegio? Una experta nos dice las razones

Lunes 23 de febrero 2026 - 15.38 hs.    


Este lunes 23 de febrero  comenzaron  las clases del ciclo lectivo 2026 en todo el territorio nacional, y cada inicio del año escolar se repite la misma escena en muchos hogares mochilas nuevas, uniformes preparados y un niño que llora, se queja o directamente dice: “no quiero ir al colegio” así lo refiere la Lic. Liz Aguiar jefa de Psicología del Hospital IPS Ingavi.


Lo primero que suele aparecer en los adultos es preocupación, enojo o presión. Se interpreta como flojera, capricho o manipulación. Sin embargo, desde la psicología infantil sabemos algo importante.

Un niño que no quiere ir al colegio no está desobedeciendo, está comunicando algo que aún no puede explicar con palabras.

Aguiar manifiesta que el rechazo escolar no es una conducta aislada. Es un síntoma emocional y que el colegio no es solo aprendizaje menciona que para los adultos el colegio es un lugar de estudio y para un niño es un escenario emocional permanente.

Allí no solo aprende matemáticas o lectura. También se separa de sus padres se compara con otros; aprende a socializar aprende a enfrenta frustraciones y también intenta sentirse aceptado

Cuando algo en ese entorno le genera angustia, el niño no lo expresa con argumentos sino con llanto, berrinches, excusas o síntomas físicos.

Por eso, muchas veces el problema no es el colegio en si sino cómo se siente el niño dentro del colegio.

¿Qué puede haber detrás de un “no quiero ir”?
La  ansiedad de separación es una de las causas más frecuentes, especialmente después de las  vacaciones.

El niño no teme al colegio; teme separarse de su figura de seguridad. Durante las vacaciones estuvo semanas con sus padres, recuperó cercanía emocional y ahora debe separarse nuevamente.

Entonces hay que estar atento a  estas señales: el niño o la niña que llora al despedirse o el que se aferra a mamá o papá; el que quiere volver. Algunos niños tienen, con frecuencia, dolores de cabeza o de barriga que desaparecen misteriosamente a los pocos minutos si se quedan en casa.

La Psicóloga  asegura que esto no significa que sea un niño malcriado solo que aún no se siente seguro sin sus padres.

Muchos niños sufren en silencio algo que los adultos no ven: no logran integrarse. No todos los chicos tienen amigos con facilidad.

Incluso para algunos, el recreo que debería ser el mejor momento es el más angustiante donde se sienten solos; rechazados ignorados y diferentes.

Bullying o rechazo del grupo

En numerosos casos, el niño no cuenta lo que ocurre por vergüenza o miedo a empeorar la situación.

  • Algunos signos indirectos
  • pide cambiar de escuela
  • pierde útiles con frecuencia
  • cambia su humor al volver a casa
  • baja su autoestima
  • aparecen dolores antes de ir

Es importante recalcar  que el rechazo escolar no tratado puede evolucionar hacia ansiedad más severa o depresión infantil.
Un niño que no quiere ir al colegio no necesita primero disciplina; necesita primero comprensión.

La conducta es solo la punta del iceberg. Debajo suele haber miedo, inseguridad o sufrimiento emocional.

Cuando los adultos dejamos de obligar y empezamos a escuchar, muchas veces el problema comienza a resolverse.