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Dolor súbito, articulaciones inflamadas y enrojecimiento ¿Cómo saber si es gota?

Miércoles 11 de febrero 2026 - 18.55 hs. 


El dolor de la gota es súbito, intenso y puede confundirse con una infección grave. Los ataques aparecen sin aviso, con inflamación, calor y enrojecimiento marcados, lo que lleva con frecuencia a diagnósticos erróneos como celulitis u otras infecciones.



El Dr. Rodrigo Acosta reumatólogo del Hospital IPS Ingavi derriba algunos de los mitos que han persistido alrededor de esta condición sobre su diagnóstico y manejo señalando que la gota es una enfermedad reumática causada por el aumento del ácido úrico en la sangre. Cuando este ácido úrico se eleva demasiado, forma pequeños cristales que se depositan en las articulaciones, provocando inflamación y un dolor muy intenso. Es una forma de artritis que puede aparecer de manera repentina y que puede volverse crónica si no se trata adecuadamente.

Acosta menciona que esta afección reumática  puede afectar tanto a hombres como a mujeres, aunque es más frecuente en los hombres adultos. También puede presentarse en mujeres después de la menopausia pero es más común en personas con hipertensión, diabetes, sobrepeso, enfermedad renal o antecedentes familiares. El consumo de alcohol y ciertos hábitos alimentarios aumentan el riesgo.

Sintomas 
La gota se manifiesta principalmente por crisis de dolor articular muy intenso, de inicio súbito, que pueden durar varios días e incluso semanas si no se tratan. La articulación afectada se pone roja, caliente, hinchada y extremadamente dolorosa al tacto. Con frecuencia afecta al dedo gordo del pie, pero también puede comprometer tobillos, rodillas, manos y codos.

Es habitual que las crisis se desencadenen luego de comidas abundantes, especialmente ricas en carnes rojas, vísceras o mariscos, o despuésés del consumo de alcohol, sobre todo cerveza. Entre una crisis y otra, el paciente puede no tener síntomas, pero la enfermedad continúa activa si no se controla.

Tratamientos 
El tratamiento de la gota tiene dos objetivos principales aliviar el dolor y la inflamación durante las crisis, y prevenir nuevas crisis a largo plazo. 
Durante un ataque agudo, el objetivo principal es aliviar rápidamente el dolor y la inflamación. Para ello el médico puede indicar medicamentos como:

Antiinflamatorios no esteroideo; colchicina o corticoides
Estos tratamientos ayudan a controlar el dolor intenso, la hinchazón y el enrojecimiento de la articulación. Es importante consultar de manera temprana y no automedicarse.
Entre una crisis y otra, el tratamiento está dirigido a prevenir nuevos ataques y evitar el daño articular. En esta etapa se indican medicamentos que ayudan a bajar el ácido úrico en la sangre, como el  Alopurinol y Febuxostat
Estos medicamentos no quitan el dolor inmediato, pero son fundamentales para el control de la enfermedad a largo plazo.

¿Qué otras medidas ayudan al tratamiento?

  • Beber suficiente agua
  • Reducir el consumo de alcohol
  • Evitar excesos de carnes rojas, vísceras y mariscos
  • Mantener un peso saludable
  • Cumplir con los controles médicos

El Dr. Acosta enfatiza la importancia de combinar medicación, educación y cambios en el estilo de vida para controlar la gota de manera efectiva. Esto incluye moderar el consumo de carnes rojas, mariscos, alcohol y bebidas azucaradas.
La gota es una enfermedad crónica que requiere tratamiento prolongado, cuyo objetivo es mantener el ácido úrico en niveles adecuados para evitar crisis, tofos y daño en las articulaciones. Aunque es una enfermedad frecuente y dolorosa, la gota es totalmente tratable.

Es fundamental no normalizar el dolor ni automedicarse. Ante dolores articulares intensos y repetitivos, especialmente relacionados con comidas o alcohol, es importante consultar a tiempo. Con diagnóstico precoz, tratamiento adecuado y seguimiento médico, las personas con gota pueden llevar una vida normal y sin dolor.