
Lunes 26 de enero 2026 - 09.27 hs.
Los sistemas de refrigeración son aliados indispensables para sobrellevar las altas temperaturas del verano; sin embargo, su uso intensivo y prolongado puede generar algunos problemas de salud, especialmente relacionados con las vías respiratorias.
En Paraguay, el verano se caracteriza por temperaturas que superan los 30 e incluso 35 °C, acompañadas de un alto nivel de humedad. En esos días, pocas cosas resultan tan reconfortantes como permanecer en un ambiente climatizado a unos 24 °C. No obstante, es importante tomar ciertos recaudos para evitar enfermedades respiratorias.
¿Qué precauciones se deben tener?
La Dra. Geraldine Duarte, del Área de Prevención y Control de Infecciones del IPS Ingavi, explica que, si bien la gripe y los resfriados suelen asociarse al invierno, también pueden presentarse durante el verano, aunque con menor frecuencia. El llamado “resfriado de verano” existe y está estrechamente relacionado con hábitos propios de esta época, especialmente el uso intensivo del aire acondicionado.
El uso prolongado de sistemas de climatización, sobre todo cuando se mantienen a temperaturas muy bajas, favorece los cambios bruscos entre el ambiente exterior y los espacios cerrados. Esta situación puede debilitar las defensas naturales del organismo, facilitando el ingreso de virus que afectan las vías respiratorias superiores.
Asimismo, los ambientes cerrados con aire acondicionado suelen contar con escasa ventilación, lo que favorece la circulación y transmisión de virus respiratorios. Por este motivo, el aire acondicionado es considerado uno de los principales factores asociados a los cuadros catarrales durante el verano.
En cuanto a los síntomas, no existen diferencias entre un resfriado de invierno y uno de verano. En ambos casos se trata de infecciones respiratorias altas, con un período de incubación de entre 48 y 72 horas y una duración aproximada de una semana. La principal diferencia es que, durante el verano, el cuadro suele resultar más molesto, ya que obliga al reposo y al consumo de alimentos calientes en una época de altas temperaturas.
- Recomendaciones para prevenir enfermedades respiratorias en verano
- Para reducir el riesgo de infecciones respiratorias, la especialista recomienda:
- Lavarse las manos con frecuencia, ya que es una de las principales vías de transmisión de virus.
- Evitar los cambios bruscos de temperatura.
- Mantener el aire acondicionado entre 22 °C y 24 °C.
- No exponerse de forma prolongada al flujo directo de aire frío.
- Evitar el consumo de bebidas excesivamente frías o muy calientes.
- Mantener una alimentación equilibrada, rica en frutas y verduras.
- Aumentar la ingesta de líquidos.
- Realizar actividad física de manera regular.
La Dra. Duarte destaca la importancia de adoptar estos cuidados para fortalecer el sistema inmunológico y reducir el riesgo de padecer infecciones respiratorias durante la temporada. “Cuidar estos aspectos ayuda a proteger la salud y a atravesar el verano de una manera más segura”, enfatizó.

