


Viernes 6 de noviembre 2026 - 08.37 horas
El procedimiento se llevó a cabo gracias a la donación voluntaria de una paciente que tuvo una cesárea programada. El tejido podrá beneficiar a pacientes con quemaduras, lesiones de piel y diversas patologías oftalmológicas, entre otras aplicaciones.
El Servicio de Obstetricia del Hospital Central del Instituto de Previsión Social (IPS) realizó por primera vez la captación de una membrana amniótica proveniente de la placenta de una paciente que, de manera voluntaria, decidió donar el tejido luego de una cesárea programada. La iniciativa forma parte de un trabajo conjunto con el Banco de Tejidos del Hospital de Especialidades Quirúrgicas Ingavi, con el objetivo de contribuir al aprovechamiento de tejidos para tratamientos y procedimientos médicos.
La doctora Mirian Duarte, jefa del Servicio de Obstetricia, destacó la importancia de este primer procedimiento y explicó que la membrana amniótica, que habitualmente se desecha después del nacimiento, posee propiedades que permiten su utilización en la recuperación de pacientes con diferentes lesiones y patologías.
«Si bien la placenta le sirvió a la mamá y al bebé durante nueve meses, después del nacimiento puede convertirse en una oportunidad para ayudar a otras personas en su recuperación. Es un primer acto de amor y humanidad de esa familia», expresó la profesional, quien también alentó a las pacientes a informarse y sumarse voluntariamente a esta iniciativa.
Por su parte, el doctor Héctor Llano, especialista en Ortopedia y Traumatología y jefe del Banco de Tejidos del Hospital de especialidades quirúrgicas HEQI, explicó que la membrana amniótica pasa por un proceso de desinfección, análisis de laboratorio y cultivos para garantizar que se encuentre en condiciones adecuadas antes de ser habilitada para su utilización.
El tejido se destina principalmente al tratamiento de pacientes con quemaduras y lesiones que presentan pérdida de cobertura cutánea, ya que contribuye a la regeneración de los tejidos, favorece la reconstrucción de la piel y posee propiedades analgésicas. Asimismo, tiene aplicaciones en Oftalmología, especialmente en el tratamiento de úlceras corneales y otras patologías oculares, además de posibles usos en Traumatología y Cirugía Plástica.
El doctor Llano señaló que, una vez realizada la captación, la membrana es trasladada al Banco de tejido del CENQUER, ubicado en Sajonia, mediante un convenio interinstitucional. Allí se dispone de la infraestructura necesaria para su procesamiento, conservación y almacenamiento, siguiendo los protocolos establecidos por el Instituto Nacional de Ablación y Trasplante (INAT), organismo regulador del área.
El proceso de evaluación y habilitación del tejido puede llevar aproximadamente entre 20 y 30 días. Una vez aprobado, una sola membrana amniótica puede beneficiar entre cinco y siete pacientes, lo que representa una importante oportunidad para ampliar las alternativas terapéuticas disponibles.
Requisitos y seguridad para la donación
Para ser donante, la paciente debe tener menos de 40 años, cursar más de 36 semanas de gestación y dar a luz mediante cesárea. Además, no debe presentar rotura prematura de membranas superior a 12 horas. El procedimiento requiere una serie de análisis para descartar infecciones y verificar que el tejido reúna las condiciones sanitarias necesarias.
La captación se realiza una vez que la placenta ha sido separada del cuerpo de la madre, por lo que no implica intervenciones adicionales, dolor ni riesgos asociados al procedimiento para la paciente o el recién nacido. Los estudios y el proceso de donación no representan ningún costo para la donante.
Con esta primera experiencia, el Hospital Central busca promover la donación voluntaria de membranas amnióticas y contribuir al Banco de Tejidos, ampliando las posibilidades de tratamiento y recuperación para pacientes que requieren este tipo de terapias.

