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Osteoporosis: detectar los riesgos a tiempo ayuda a prevenir fracturas

Martes 20 de octubre de 2026 - 12.10 horas 


En el marco del Día Mundial de la Osteoporosis, que se conmemora cada 20 de octubre, el Dr. Rodrigo Acosta, especialista en Reumatología del Hospital de Especialidades Quirúrgicas Ingavi, advierte sobre la importancia de detectar esta enfermedad antes de que provoque fracturas y brinda recomendaciones para cuidar la salud ósea, especialmente en adultos mayores.


La osteoporosis es una enfermedad crónica y progresiva que reduce la resistencia de los huesos y aumenta el riesgo de fracturas, incluso ante caídas leves o esfuerzos cotidianos. Se la conoce como una enfermedad silenciosa porque generalmente no produce síntomas en sus primeras etapas y, en muchos casos, se detecta recién cuando ocurre una fractura. La ausencia de dolor no significa que los huesos estén sanos.

Entre las señales que requieren evaluación médica se encuentran la pérdida progresiva de estatura, el encorvamiento de la espalda y la aparición repentina de dolor dorsal o lumbar, que podría estar relacionado con una fractura vertebral. Sin embargo, el especialista señala que no se debe esperar a que aparezcan estas manifestaciones para evaluar la salud ósea, especialmente en mujeres después de la menopausia, adultos mayores, personas con antecedentes de fracturas por fragilidad y pacientes que utilizan corticoides durante períodos prolongados.

La actividad física también cumple un papel importante en la prevención. Los ejercicios de fuerza, como levantar pesas adaptadas, utilizar bandas elásticas o trabajar con el propio peso corporal, contribuyen a fortalecer los músculos y mantener la salud ósea. A estos se pueden sumar actividades con carga de peso, como caminar a paso ligero, subir escaleras o bailar, según las condiciones de cada persona.

En los adultos mayores, los ejercicios de equilibrio y coordinación son especialmente importantes para reducir el riesgo de caídas. El Dr. Acosta recomienda realizar actividad física de forma regular, incorporando ejercicios de fuerza dos o tres veces por semana, siempre de acuerdo con la condición física y el riesgo de fractura. Antes de iniciar una rutina, las personas con osteoporosis diagnosticada o riesgo elevado de fractura deben consultar con un profesional para adaptar los ejercicios a sus necesidades.

Respecto al diagnóstico, la densitometría ósea es un estudio fundamental para medir la densidad mineral de los huesos, pero no es suficiente por sí sola para determinar el riesgo de fractura. La evaluación médica también debe considerar la edad, los antecedentes personales y familiares de fracturas, la menopausia precoz, el bajo peso corporal, el tabaquismo, el uso prolongado de corticoides y enfermedades que pueden afectar la salud ósea, como la artritis reumatoide.

Según cada caso, el profesional puede solicitar análisis de laboratorio para identificar posibles causas secundarias de osteoporosis o estudios de imágenes para detectar fracturas vertebrales que no hayan sido reconocidas. Incluso cuando la densitometría no indica osteoporosis, pueden existir otros factores que aumenten el riesgo de fractura.

El especialista destaca que la prevención requiere una evaluación integral, actividad física adaptada y seguimiento médico oportuno. Identificar los factores de riesgo antes de que ocurra una fractura permite tomar medidas para proteger la movilidad, la autonomía y la calidad de vida, especialmente en las personas mayores.