



Lunes 19 de octubre de 2026 - 20.03 horas
El Instituto de Previsión Social (IPS), a través del Servicio de Oftalmología del Hospital Central, se adhirió a la campaña latinoamericana de prevención de la ambliopía mediante una charla educativa realizada en la sala de espera del Servicio de Oftalmología del Centro de Atención Ambulatoria (CAA), con el objetivo de concienciar a las familias sobre la importancia de los controles oftalmológicos desde los primeros años de vida.
La actividad estuvo a cargo de la Dra. Rosa María Vera, integrante del plantel de Oftalmología del Hospital Central del IPS y presidenta de la Sociedad de Oftalmopediatría y Estrabismo del Paraguay (SOEPI), quien brindó información sobre esta condición visual y la importancia de detectarla oportunamente durante la infancia.
La ambliopía es una alteración que se produce cuando uno o ambos ojos no desarrollan adecuadamente su capacidad visual durante la infancia. La especialista explicó que puede estar relacionada con diferentes causas, entre ellas el estrabismo, la miopía, la hipermetropía, el astigmatismo, las cataratas congénitas, la prematurez y la caída del párpado.
“Es una condición que ocurre en los niños y tiene varias causas. La detección a tiempo es lo que hace que podamos revertir esa condición”, señaló Vera, quien destacó la importancia de realizar controles oftalmológicos desde antes del primer año de vida y continuar posteriormente con las evaluaciones indicadas por el profesional.
Entre las herramientas utilizadas para tratar la ambliopía se encuentran los parches y los anteojos, cuando están indicados, además del seguimiento oftalmológico estricto. Según explicó la profesional, el diagnóstico y el tratamiento oportunos son fundamentales para mejorar las posibilidades de recuperación visual.
La especialista indicó que, aproximadamente, entre uno y dos de cada 20 niños pueden presentar ambliopía. Asimismo, señaló que cuando el diagnóstico y el tratamiento se realizan antes de los ocho años existe la posibilidad de revertir esta condición, mientras que, posteriormente, las alteraciones pueden volverse permanentes.
Ante esta situación, Vera instó a los padres a no esperar a que sus hijos manifiesten dificultades para ver antes de acudir a una consulta. “Que vengan los padres a la consulta, que traigan a sus niños, que no tengan miedo, que no esperen a que sus hijos digan que no ven bien para acudir a la consulta. El niño no dice ‘no veo bien’”, enfatizó.
La profesional explicó que los niños pueden no identificar que tienen una dificultad visual, debido a que aprenden a desenvolverse con la forma en que ven desde pequeños. Por ello, insistió en la necesidad de realizar una primera evaluación antes del año de vida y mantener posteriormente controles periódicos.
Durante la charla también se abordó el uso de pantallas en la infancia. Vera aclaró que la recomendación no implica estar en contra de la tecnología, sino prestar especial atención a la edad de inicio y al tiempo de exposición, considerando el desarrollo visual de los niños.
Desde la Sociedad de Oftalmopediatría se recomienda evitar la exposición a pantallas antes de los tres años. A partir de esa edad, la sugerencia señalada por la especialista es limitar su uso a no más de 20 minutos diarios y, de ser posible, postergar su utilización hasta los 7 u 8 años.
La actividad permitió acercar información preventiva a los asegurados y sus familias, reforzando la importancia de los controles oftalmológicos y de la consulta temprana para detectar alteraciones visuales que pueden afectar el desarrollo infantil.

