Viernes 17 de octubre de 2026 - 08.36 horas
En el marco del 16 de octubre, la Lic. Tamara Brítez, nutricionista del Hospital de Especialidades Quirúrgicas Ingavi, destaca la importancia de mejorar los hábitos alimentarios, promover el consumo de frutas, verduras y agua, y facilitar el acceso a información nutricional desde la infancia.
Cada 16 de octubre, Paraguay conmemora el Día del Nutricionista Paraguayo, en coincidencia con el Día Mundial de la Alimentación. La fecha busca reconocer el trabajo de los profesionales que contribuyen a prevenir problemas de salud relacionados con la alimentación, promover hábitos saludables y mejorar la calidad de vida de la población.
En ese contexto, la Lic. Tamara Brítez, señala que uno de los principales desafíos del país es enfrentar tanto el exceso como la falta de una alimentación adecuada. En ambos casos, considera que la educación alimentaria es fundamental para que las personas aprendan a tomar decisiones que favorezcan su salud.
La profesional explica que una nutrición saludable no debe centrarse únicamente en el peso corporal, sino en mantener un estilo de vida equilibrado que permita trabajar, realizar actividad física, descansar y disfrutar de las actividades cotidianas sin restricciones innecesarias ni excesos. También destaca la importancia de acompañar los programas de alimentación escolar con controles y educación, para aprovechar adecuadamente los alimentos disponibles y evitar el desperdicio.
Otro desafío es aumentar el consumo de frutas, verduras y agua. Según Brítez, en las consultas nutricionales son frecuentes los casos de estreñimiento y distensión abdominal asociados, entre otros factores, al bajo consumo de fibra y a una hidratación insuficiente. La falta de costumbre de incluir verduras en las comidas y el reemplazo del agua por otras bebidas también dificultan la adopción de hábitos saludables.
Respecto al costo de los alimentos, la nutricionista sostiene que es posible organizar una alimentación equilibrada sin recurrir necesariamente a productos costosos. Recomienda aprovechar alimentos accesibles y habituales en la mesa paraguaya, como arroz, huevos, pollo, legumbres y vegetales, además de planificar las compras y congelar las verduras para evitar que se desperdicien.
Como ejemplo de una opción sencilla para el desayuno, menciona el pan con queso y huevo acompañado de café con leche, una combinación que puede aportar mayor saciedad que otras alternativas con menor variedad nutricional. La organización de las comidas y la elección consciente de los alimentos son herramientas útiles para cuidar el presupuesto y la salud.
En cuanto a los productos ultraprocesados, las bebidas azucaradas, los snacks y las comidas rápidas, Brítez señala que lo importante es aprender a elegir qué consumir, en qué cantidad y en qué contexto, sin caer en prohibiciones generalizadas. El objetivo es mantener el equilibrio entre la alimentación cotidiana, la actividad física y el descanso.
La profesional también considera que la prevención debe tener mayor protagonismo en las políticas públicas. Entre las medidas necesarias menciona fortalecer la educación alimentaria en las escuelas, contar con un etiquetado claro que facilite las decisiones de compra y ampliar el acceso a profesionales de nutrición en los servicios de atención primaria.
En relación con enfermedades como la diabetes tipo 2 y la hipertensión arterial, recuerda que los hábitos saludables y el cumplimiento del tratamiento indicado contribuyen a controlar estas condiciones y prevenir complicaciones, permitiendo mantener una buena calidad de vida.
Finalmente, Brítez destaca que los hábitos cotidianos tienen un impacto mayor que las decisiones aisladas. Comer una hamburguesa o un postre ocasionalmente no implica abandonar una alimentación saludable, siempre que exista un equilibrio general en la rutina. Por ello, insiste en que la educación alimentaria, desde la infancia y a lo largo de la vida, es una herramienta esencial para promover decisiones informadas y cuidar la salud.

