Miércoles 7 de octubre de 2026 - 21.01 horas
Cada 8 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Visión, una fecha que busca promover el cuidado de la salud ocular y la detección temprana de problemas visuales. Desde el Hospital de Especialidades Quirúrgicas Ingavi, la oftalmóloga Dra. Luján Estigarribia, recomienda realizar controles periódicos, de acuerdo con la edad y los factores de riesgo de cada persona.
La especialista señala que algunos síntomas requieren una consulta oftalmológica, como visión borrosa de lejos o de cerca, dolores de cabeza relacionados con el esfuerzo visual, visión doble, pérdida del campo visual, aparición de manchas o destellos, cambios bruscos en la visión, dolor ocular o enrojecimiento persistente.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), al menos 2.200 millones de personas en el mundo presentan algún grado de discapacidad visual de cerca o de lejos. Entre las principales causas se encuentran los errores de refracción, las cataratas, la retinopatía diabética, el glaucoma y la degeneración macular relacionada con la edad.
En la infancia y la edad escolar son frecuentes los errores de refracción, como miopía, hipermetropía y astigmatismo. Estos problemas pueden favorecer la aparición de ambliopía, conocida como “ojo vago”, y estrabismo si no son detectados y tratados oportunamente.
En la adultez, el riesgo de algunas enfermedades oculares aumenta con la edad y puede estar relacionado con otras condiciones de salud. La diabetes puede provocar retinopatía diabética, mientras que la hipertensión y las enfermedades cardiovasculares pueden generar alteraciones en los vasos sanguíneos de la retina.
Para cuidar la salud visual en niños, se recomienda realizar controles oftalmológicos periódicos, promover actividades al aire libre y hacer pausas durante períodos prolongados de visión cercana, como la lectura o el uso de pantallas. En adultos, es importante mantener controladas enfermedades como la diabetes y la hipertensión, proteger los ojos de la radiación ultravioleta y realizar controles oftalmológicos periódicos.
La detección temprana permite identificar alteraciones visuales y enfermedades oculares antes de que puedan afectar de manera significativa la calidad de vida. Por ello, ante cualquier cambio persistente o repentino en la visión, se recomienda consultar con un profesional.

