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Lazo Azul fortalece habilidades sociales de niños con riesgo de TEA en entornos naturales

Miércoles 7 de octubre de 2026 - 13.47 horas 


En el marco del abordaje integral de la primera infancia, el Área de Estimulación Temprana, dependiente del Centro de Medicina Física y Rehabilitación de CESI, desarrolla el Proyecto Piloto “Lazo Azul”, una iniciativa orientada a la detección de riesgo de Trastorno del Espectro Autista (TEA) en niños menores de 36 meses, la psicoeducación de las familias y la intervención oportuna para favorecer el desarrollo infantil.


La propuesta se desarrolla en consonancia con la Ley N.º 6103/2018, que crea el Programa Nacional de Atención Integral a los Trastornos del Espectro Autista (PNAITEA), y contempla un proceso progresivo que inicia con la evaluación y atención individual para posteriormente avanzar hacia modalidades grupales de intervención.

“El circuito de atención médica inicia en las especialidades de Pediatría, Neuropediatría y Fisiatría. Esta última especialidad cuenta con presencia en el Centro de Medicina Física y Rehabilitación (CMFyR), desde donde se deriva al área de Estimulación Temprana a los asegurados que presentan signos de alerta” explicó la Lic. Letizia Rivela, especialista en Estimulación Temprana junto con la Lic. Gabriela Basualdo y la Lic. Marta Serafini. 

De la atención individual al trabajo grupal
Los niños beneficiarios reciben inicialmente atención individualizada por parte de profesionales especializados. Esta etapa permite abordar aspectos específicos del desarrollo, establecer un vínculo terapéutico y favorecer progresivamente la regulación de determinadas conductas, de manera a facilitar su posterior participación en experiencias grupales.

Una vez alcanzadas las condiciones necesarias, los niños pueden incorporarse a los talleres de “Lazo Azul”. Para ello, previamente deben haber sido evaluados por la Unidad Psicoeducativa y Diagnóstica del Riesgo TEA, haber recibido atención individual en Estimulación Temprana que permita establecer un vínculo con el terapeuta y demostrar tolerancia a la permanencia en el espacio terapéutico.

“El taller tiene como objetivo contribuir al desarrollo de habilidades sociales mediante el contacto y la interacción con pares, la incorporación progresiva de rutinas más estructuradas, la imitación y el fortalecimiento de la autonomía, de acuerdo con el nivel de desarrollo de cada niño” resaltó la profesional.

El entorno natural como espacio terapéutico
Como parte de esta propuesta, el Parque de la Salud se incorpora como un entorno terapéutico natural que permite observar el comportamiento de los niños fuera del espacio clínico habitual.

La jornada brinda a los profesionales la posibilidad de observar cómo se desenvuelven los pequeños en un ambiente más distendido y cotidiano, así como la manera en que interactúan con sus padres. Esta experiencia permite identificar fortalezas, necesidades y respuestas particulares que contribuyen a orientar posteriormente a cada familia.

El objetivo no consiste únicamente en trasladar la terapia a un espacio abierto, sino en generar oportunidades para que los niños pongan en práctica habilidades trabajadas previamente en un contexto natural, favoreciendo la interacción social, la autonomía y el desenvolvimiento progresivo en situaciones de la vida cotidiana.

En este proceso, la participación de los padres constituye un componente fundamental, ya que permite acompañar las experiencias del niño y recibir orientaciones que puedan ser incorporadas posteriormente en el hogar y en otros entornos habituales.

Atención organizada para garantizar la continuidad
Con el objetivo de garantizar la continuidad del servicio, se habilitan paquetes de tratamiento de tres meses, con un mínimo de 12 sesiones. Los agendamientos se realizan en los meses de febrero, mayo, agosto y noviembre.
El ingreso de los asegurados se realiza conforme a la disponibilidad de turnos y cupos, de acuerdo con las condiciones requeridas para cada etapa del proceso terapéutico.

A través del Proyecto Piloto “Lazo Azul”, el Área de Estimulación Temprana busca fortalecer la atención oportuna durante los primeros años de vida, acompañando a los niños y sus familias mediante un abordaje integral que combina evaluación, intervención especializada, experiencias grupales y participación activa del entorno familiar.