Miércoles 16 de setiembre de 2026 - 18.10 horas
Cada 17 de septiembre se conmemora el día internacional de la Psicopedagogía, el Instituto de Previsión Social destaca la importancia de esta disciplina en el acompañamiento de niños, niñas y adolescentes que presentan dificultades relacionadas con el aprendizaje, el rendimiento escolar o la organización de las actividades académicas.
La Lic. Tania Castagnino, psicopedagoga del Centro de Medicina Física y Rehabilitación del CESI, explicó que la Psicopedagogía estudia los procesos que intervienen en el aprendizaje y el desarrollo educativo, teniendo en cuenta que cada persona posee necesidades, características y estilos de aprendizaje particulares.
La disciplina considera cómo los factores cognitivos, emocionales y sociales pueden influir en la adquisición de conocimientos y habilidades. En este contexto, el profesional analiza el proceso de aprendizaje y la interacción de la persona con su entorno para identificar fortalezas y dificultades y establecer estrategias acordes a sus necesidades.
Evaluación y plan de trabajo individualizado
“La atención psicopedagógica comienza con una evaluación que permite conocer las habilidades y las áreas que presentan mayores dificultades. A partir de esta valoración, se establece un plan de trabajo individualizado, de acuerdo con las características y objetivos de cada persona”.
“El proceso también contempla la participación de padres, familiares, encargados e instituciones educativas promoviendo un abordaje coordinado que permita acompañar al niño o adolescente tanto en el ámbito terapéutico como en el educativo” indicó.
En el Centro de Medicina Física y Rehabilitación del CESI son atendidos pacientes de entre 4 y 17 años, incluyendo personas con diagnósticos como Trastorno del Espectro Autista (TEA), Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), síndrome de Down y dificultades específicas de aprendizaje, entre otras situaciones que pueden requerir apoyo psicopedagógico.
La intervención no implica necesariamente la existencia de un trastorno. También puede contribuir a identificar tempranamente dificultades, fortalecer estrategias de aprendizaje y desarrollar herramientas que favorezcan un mejor desempeño académico.
¿Qué señales conviene observar?
Existen determinadas situaciones que pueden indicar la conveniencia de realizar una consulta psicopedagógica, especialmente cuando se presentan de manera persistente y afectan el desempeño cotidiano.
Entre ellas se encuentran:
• Dificultades persistentes para leer, escribir o comprender textos, por encima de lo esperable para la edad y escolaridad.
• Problemas frecuentes para comprender conceptos matemáticos, realizar cálculos o resolver problemas.
• Dificultades para copiar, escribir, organizar trabajos o seguir instrucciones de varios pasos.
• Necesidad de mucho más tiempo que sus compañeros para completar tareas o estudiar.
• Problemas para planificar actividades, organizar materiales, administrar el tiempo o finalizar trabajos.
• Dificultad para mantener la atención durante actividades escolares prolongadas.
• Frustración frecuente frente a las tareas, evitación del estudio o expresiones de inseguridad respecto a sus capacidades.
• Descenso significativo o sostenido del rendimiento escolar.
• Dificultades que comienzan a repercutir en la participación, autoestima, relaciones con compañeros o adaptación al entorno escolar.
En adolescentes, observar la organización y autonomía
Durante la adolescencia pueden adquirir mayor relevancia algunas dificultades vinculadas con la organización y las funciones ejecutivas, por lo que es conveniente prestar atención a situaciones como:
• Procrastinación constante.
• Dificultad para priorizar tareas y cumplir plazos.
• Pérdida frecuente de materiales.
• Problemas para estudiar de manera autónoma.
• Dependencia excesiva de padres o docentes para organizar las actividades.
• Grandes dificultades para preparar exámenes pese a dedicar muchas horas al estudio.
• Rendimiento muy variable de un día a otro.
• Desmotivación o rechazo creciente hacia las actividades académicas.
Estas manifestaciones, consideradas de manera aislada, no permiten establecer un diagnóstico. Es necesario observar su persistencia, intensidad y repercusión en el aprendizaje y en la vida cotidiana.
¿Cuándo consultar?
“Una evaluación psicopedagógica puede ser considerada cuando las dificultades se mantienen en el tiempo, se presentan en diferentes situaciones o interfieren de manera significativa con el aprendizaje y la vida escolar” mencionó la profesional.
“La valoración profesional no se limita a las calificaciones. Busca comprender cómo aprende cada persona, cuáles son sus fortalezas, qué aspectos requieren apoyo y qué estrategias pueden favorecer su desempeño”.
“Cuando corresponde, el abordaje puede complementarse con otros profesionales como psicología, fonoaudiología, pediatría, neurología u otras especialidades con el objetivo de obtener una mirada integral de las necesidades del niño o adolescente”.
De esta manera, la Psicopedagogía contribuye no solo a abordar las dificultades existentes, sino también a potenciar las capacidades individuales y favorecer herramientas que permitan aprender con mayor autonomía y confianza.

