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Ojo seco en invierno: especialista del IPS recomienda medidas para proteger la salud visual

 


Durante la temporada invernal aumenta la incidencia del síndrome de ojo seco, una de las consultas oftalmológicas más frecuentes en esta época del año.


Entre los factores que contribuyen a este cuadro se encuentran las bajas temperaturas, el viento y el uso de calefacción en ambientes cerrados, lo que incrementa la sequedad ocular, especialmente en personas con antecedentes de esta afección.

 La Dra. Luján Estigarribia, especialista en oftalmología de la Policlínica IPS Ingavi, explicó que las condiciones climáticas propias del invierno favorecen la evaporación más rápida de la película lagrimal, encargada de mantener la humedad y protección de la superficie ocular.

Los síntomas más comunes incluyen sensación de arenilla, ardor, picazón, irritación ocular y molestias persistentes que pueden afectar las actividades cotidianas y el bienestar visual.

La especialista aclaró que el frío, el uso de pantallas y la calefacción no producen daño directo a la visión, pero sí pueden aumentar la incomodidad ocular. En particular, el aire caliente dirigido al rostro y el uso prolongado de dispositivos electrónicos reducen la frecuencia del parpadeo, favoreciendo la fatiga visual.

Para prevenir o disminuir los síntomas durante el invierno, la Dra. Estigarribia recomienda evitar que la calefacción apunte directamente al rostro, realizar pausas frecuentes durante el uso de computadoras y celulares, y parpadear de forma consciente con mayor regularidad. En casos indicados, puede utilizarse lágrimas artificiales sin conservantes bajo indicación médica.

El síndrome de ojo seco es más frecuente en adultos mayores debido a la disminución natural de la producción lagrimal, así como en mujeres, especialmente después de la menopausia por cambios hormonales. También puede presentarse en personas que pasan muchas horas frente a pantallas y en pacientes con enfermedades autoinmunes.

Desde el IPS recuerdan la importancia de acudir a controles oftalmológicos periódicos, ya que la detección temprana permite aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida de los asegurados.