Lunes 15 de junio 2026 - 12.22 hs.
Tras el debut de la selección paraguaya en el Mundial, especialistas en salud mental del Instituto de Previsión Social destacan la importancia de comprender y gestionar las emociones que generan los eventos deportivos, especialmente en contextos de alta identificación colectiva.
La derrota de Paraguay por 4 a 1 ante Estados Unidos generó diversas reacciones emocionales entre los aficionados, entre ellas tristeza, frustración y desilusión. Desde el área de psicología del IPS se señala que estas respuestas son normales y forman parte del vínculo emocional que las personas establecen con la selección nacional.
La Lic. Nidia Falchi, de la Sección Bienestar del Personal del Departamento de Servicio Social de la Dirección de Medicina Preventiva y Programas de Salud del IPS, explicó que el fútbol trasciende lo deportivo y se convierte en una experiencia colectiva de identidad y pertenencia.
En ese sentido, recordó que la clasificación de Paraguay a la Copa del Mundo, tras 16 años de ausencia, generó altas expectativas y un fuerte sentimiento de entusiasmo nacional, por lo que los resultados adversos pueden impactar emocionalmente en la afición.
La frustración como parte del proceso deportivo
La profesional señaló que la frustración es una emoción esperable en el deporte y que debe ser comprendida dentro del contexto del rendimiento competitivo.
Indicó que la tristeza, el enojo o la decepción son reacciones habituales cuando existe una fuerte identificación con un equipo, pero advirtió que centrarse únicamente en el resultado puede dificultar el reconocimiento del proceso y del esfuerzo realizado.
Recomendaciones para el manejo emocional
Desde el enfoque de salud mental, el IPS recomienda canalizar estas emociones a través del diálogo en familia o con amigos, evitando conductas que puedan afectar la salud física o emocional.
Asimismo, se sugiere mantener hábitos saludables y moderar la intensidad de las reacciones, especialmente en personas con factores de riesgo cardiovascular, ya que los eventos deportivos pueden generar episodios de alta activación emocional.
La Lic. Falchi destacó que un partido no define el valor de una selección ni el espíritu de un país, y que el deporte debe ser comprendido como un espacio de disfrute, aprendizaje y cohesión social.
Finalmente, instó a la ciudadanía a vivir la experiencia mundialista con equilibrio emocional, respeto y acompañamiento colectivo, recordando la importancia de transformar la frustración en una oportunidad de reflexión y fortaleza emocional.

