




Miércoles 3 de junio 2026 - 14.05 hs.
La incorporación de cuatro conservadoras especializadas permitirá optimizar el traslado de sangre y hemocomponentes entre los servicios de salud de la previsional, garantizando las condiciones adecuadas de conservación y una respuesta más eficiente para los pacientes.
La Red de Sangre del Instituto de Previsión Social (IPS) incorporó cuatro nuevas conservadoras especializadas para fortalecer el transporte seguro de sangre y hemocomponentes en distintos puntos del país. La inversión forma parte de una estrategia orientada a optimizar la colecta, procesamiento y distribución de estos recursos esenciales para la atención de los asegurados.
Los equipos, cuya adquisición fue aprobada por el Consejo de Administración, cuentan con baterías de hasta ocho horas de autonomía y permiten mantener las condiciones de temperatura requeridas para la conservación de los distintos hemocomponentes durante los traslados.
Según explicó la Dra. Romi Alcaraz, jefa del Centro Productor de Sangre del Hospital Central, las conservadoras permiten transportar concentrados de glóbulos rojos entre 4 y 8 grados centígrados, además de preservar plasma fresco congelado a temperaturas inferiores a los 20 grados bajo cero.
Actualmente, las colectas de sangre se realizan en el Hospital de Especialidades Quirúrgicas Ingavi y en los hospitales regionales de Villarrica y Concepción. Posteriormente, las unidades son remitidas al Centro Productor de Sangre para su procesamiento, control de calidad y calificación biológica, antes de ser distribuidas a los distintos servicios de la red según la demanda asistencial.
Trabajo coordinado para aprovechar mejor los hemocomponentes
La Red de Sangre IPS opera bajo un sistema de coordinación que permite redistribuir hemocomponentes entre diferentes regiones del país, de acuerdo con las necesidades de los pacientes y la disponibilidad existente en cada centro.
Este modelo contribuye a optimizar el uso de los recursos, considerando que cada componente sanguíneo posee tiempos de conservación diferentes. Los glóbulos rojos tienen una vida útil de entre 35 y 42 días; las plaquetas, aproximadamente cinco días; y el plasma fresco congelado puede conservarse hasta un año.
Gracias a este sistema, los hemocomponentes pueden ser trasladados oportunamente desde un servicio con disponibilidad hacia otro donde exista una necesidad inmediata, evitando pérdidas y garantizando el acceso al tratamiento sin que el paciente deba desplazarse.
Más cobertura para responder a las necesidades de los pacientes
Actualmente, la Red de Sangre IPS cuenta con hemocentros regionales en Villarrica y Concepción, además de mantener convenios de cooperación con el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social para la provisión de hemocomponentes en otras zonas del país.
La institución prevé continuar fortaleciendo esta red con el objetivo de ampliar la cobertura, mejorar la capacidad de respuesta y asegurar una distribución más eficiente de los recursos sanguíneos.
Asimismo, la Dra. Alcaraz destacó que el fortalecimiento de la red permite optimizar el aprovechamiento de los componentes obtenidos mediante la donación voluntaria. En ese marco, informó que este año se realizará el primer envío de plasma congelado excedente, una medida que forma parte de la gestión eficiente de los recursos disponibles y busca evitar desperdicios, maximizando el valor de cada donación recibida.
La especialista recordó además que los hemocentros son responsables de la atención a los donantes, el procesamiento de la sangre y los controles de calidad, mientras que los servicios de transfusión trabajan directamente con los pacientes en los hospitales.
"Todo este proceso tiene como objetivo garantizar una atención segura y oportuna para quienes necesitan una transfusión, reconociendo además el papel fundamental de los donantes, cuya solidaridad hace posible salvar vidas todos los días", concluyó.

