Martes 28 de abril 2026 - 13.55 hs.
Con la llegada del otoño, el cuerpo percibe cambios que van más allá de la baja de temperatura. Los días se acortan, disminuye la exposición solar, retomamos rutinas más estructuradas y el organismo demanda otro tipo de energía.
En este contexto, la Lic. Yvanna Brugada, nutricionista del Hospital IPS Ingavi, explica que la alimentación cumple un rol clave para acompañar la transición estacional, fortalecer el sistema inmunológico y mantener niveles estables de energía y bienestar. Lo que elegimos comer en otoño puede ayudar a prevenir el cansancio excesivo, los resfríos frecuentes y los desajustes digestivos propios de la adaptación a nuevas condiciones ambientales.
El descenso de temperatura suele aumentar el apetito y la preferencia por comidas más calóricas. Es un mecanismo fisiológico donde el cuerpo necesita más energía para mantener su temperatura interna; siin embargo, es importante evitar que esta necesidad derive en un exceso de harinas refinadas, productos ultraprocesados o preparaciones con alto contenido de grasas saturadas.
Brugada señala que ajustar la alimentación es clave para sostener la energía y prevenir resfríos; menciona que consumir productos de estación no solo mejora el sabor de las preparaciones, sino que también garantiza mayor densidad nutricional y precios más accesibles. El otoño ofrece frutas y verduras ideales para sopas, guisos y ensaladas tibias. Entre las verduras se destacan el zapallo, la calabaza, la batata, la zanahoria, la acelga, la espinaca, el puerro y el brócoli. Aportan fibra, antioxidantes y vitaminas que refuerzan las defensas. Entre las frutas de estación están la manzana, la pera cítricos antioxidantes y azúcares naturales que brindan energía de buena calidad.
La nutricionista recomienda elegir estos alimentos de temporada para fortalecer el sistema inmunológico. También son clave las legumbres lentejas, garbanzos y porotos, los frutos secos y los cereales integrales. Sugiere preferir comidas calientes como sopas, guisos y caldos, aumentar el consumo de vitamina C, mantener una buena hidratación e incluir alimentos ricos en fibra. El cambio de estación es una oportunidad para cuidar el cuerpo desde el plato.

