Lunes 20 de abril 2026 - 12.26 hs.
El herpes zóster es una enfermedad causada por la reactivación del virus de la varicela, que permanece latente en el organismo tras la infección inicial. Se manifiesta generalmente con la aparición de vesículas dolorosas en la piel y requiere un abordaje temprano para evitar complicaciones.
La Dra. Rocío Olmedo, integrante del plantel médico del Servicio de Infectologia del Hospital Central del IPS, explicó que el herpes zóster no es contagioso en sí mismo, pero el líquido de las ampollas puede transmitir el virus y provocar varicela en personas que no están inmunizadas o que nunca tuvieron la enfermedad. Por ello, se recomienda extremar cuidados ante la presencia de lesiones.
La especialista señaló que el virus puede reactivarse en situaciones de inmunodepresión, siendo más frecuente en personas mayores de 50 años o en pacientes con defensas bajas. “Estos grupos son los más vulnerables y requieren especial atención ante cualquier síntoma sospechoso”, indicó.
En cuanto al tratamiento, la Dra. Olmedo destacó que “es fundamental iniciarlo en los primeros días desde la aparición de las lesiones”, ya que esto reduce significativamente las complicaciones. Los esquemas más utilizados incluyen antivirales como aciclovir o valaciclovir, siempre bajo indicación médica.
Uno de los principales objetivos del tratamiento temprano es evitar la neuralgia postherpética, considerada la secuela más frecuente y dolorosa. “Se trata de un dolor persistente que puede afectar seriamente la calidad de vida del paciente”, explicó la profesional.
Respecto al manejo del dolor, la especialista detalló que puede abordarse con distintos medicamentos. “Desde analgésicos comunes como ibuprofeno, hasta fármacos específicos para el dolor neuropático, como pregabalina y otros antineuríticos”, señaló.
Además, advirtió sobre posibles complicaciones graves en caso de no tratar a tiempo: “Aunque no es lo más frecuente, el herpes zóster puede derivar en afecciones del sistema nervioso central, como encefalitis, lo que lo convierte en una patología potencialmente grave”.
Finalmente, la Dra. Olmedo enfatizó la importancia de la consulta precoz: “Ante la aparición de vesículas dolorosas, es clave acudir a urgencias lo antes posible. No se debe esperar un turno, ya que la rapidez en el diagnóstico y tratamiento puede prevenir complicaciones”. Asimismo, destacó que los servicios de salud realizan el seguimiento y tratamiento adecuado incluso en casos que llegan sin agendamiento previo.

