Lunes 20 de abril 2026 - 09.37 hs.
Este programa, articulado con la Unidad de Nutrición y el Servicio de Psicología, tiene como objetivo brindar un abordaje completo basado en evidencia científica, enfocado en el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de la obesidad pediátrica.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 39 millones de niños menores de 5 años presentan sobrepeso u obesidad a nivel mundial, mientras que en América Latina la prevalencia oscila entre el 20% y el 30% en países de ingresos medios y altos.
El equipo trabaja mediante un modelo de atención por estaciones, en el que cada paciente es evaluado de manera coordinada por pediatras, especialistas en endocrinología pediátrica, nutrición y psicología, garantizando una valoración integral en aspectos clínicos, nutricionales, endocrinológicos y conductuales.
El abordaje incluye evaluación nutricional especializada, educación en alimentación saludable, acompañamiento psicológico, promoción de cambios en el estilo de vida, seguimiento longitudinal y la indicación de tratamiento farmacológico en casos seleccionados, conforme a la edad y guías internacionales. “Trabajamos con cada paciente y su familia desde una mirada integral, no solo centrada en el peso, sino en el bienestar general”, señaló la Dra. Susana González, nutrióloga integrante del equipo.
En el último año, el programa ha atendido a 140 niños y adolescentes, realizando evaluaciones integrales que incluyen estudios de laboratorio e imágenes. “El enfoque no es restrictivo, buscamos cambios sostenibles en el tiempo que puedan mantenerse a largo plazo”, agregó la profesional.
Asimismo, se ha implementado tratamiento farmacológico para obesidad, como análogos de GLP-1, en 25 pacientes seleccionados, conforme a protocolos internacionales, con buena respuesta en su seguimiento. “Estos tratamientos se indican en casos específicos y siempre dentro de un abordaje integral y controlado”, explicó la especialista.
Además, se desarrollan talleres de alimentación saludable dirigidos a pacientes y sus familias, junto con acompañamiento psicológico y acciones sostenidas de promoción de hábitos saludables. “La participación de la familia es clave para lograr resultados duraderos en los niños y adolescentes”, concluyó la Dra. González.

