Viernes 27 de febrero 2026 - 13.27 hs.
La encefalopatía hipertensiva es una emergencia médica causada por un aumento brusco y severo de la presión arterial, generalmente por encima de 180/110 mmHg, que provoca una disfunción neurológica aguda. Este cuadro se caracteriza por cefalea, trastornos visuales y alteraciones del sensorio, y debe ser manejado en un ámbito hospitalario de alta complejidad, ya que puede derivar en complicaciones graves si no se actúa con rapidez.
El Dr. Manuel Castillo, jefe del departamento de Cardiología del Hospital Central del IPS, explicó que “la encefalopatía hipertensiva es una de las formas más graves de presentación de la hipertensión arterial. Se produce cuando la subida brusca de la presión supera los mecanismos de autorregulación cerebral y genera un daño neurológico agudo”.
Se trata de una emergencia médica porque, si no se revierte rápidamente, puede ocasionar daños neurológicos mayores e incluso irreversibles.
“Estamos hablando de cifras que, en la mayoría de los casos, superan los 180/110 mmHg y que se acompañan de síntomas neurológicos. En ese contexto, el paciente debe acudir de inmediato a un servicio de urgencias”, enfatizó el especialista.
Sintomas de alerta
Entre los síntomas más frecuentes se encuentran cefalea intensa, náuseas, vómitos, alteraciones visuales, como defectos del campo visual o ceguera transitoria y alteraciones del sensorio, que pueden manifestarse como confusión mental, letargo o convulsiones. Si bien la cefalea es el síntoma más habitual, puede presentarse sin ella. “Las convulsiones no son lo más frecuente, pero cuando aparecen nos hablan de un compromiso neurológico severo”, señaló el Dr. Castillo.
El profesional aclaró que la encefalopatía hipertensiva es un cuadro distinto al accidente cerebrovascular (ACV), aunque pueden compartir síntomas similares. “Por eso siempre es fundamental realizar una neuroimagen, ya sea tomografía o resonancia magnética, para diferenciar ambos cuadros y establecer el tratamiento adecuado”, indicó.
El principal grupo de riesgo lo constituyen las personas con hipertensión arterial, especialmente aquellas con controles inadecuados. No obstante, también puede presentarse en pacientes sin diagnóstico previo. La edad es otro factor relevante, siendo más frecuente en mayores de 60 años.
“Sin lugar a dudas, el pobre o deficiente control de la presión arterial es el principal factor de riesgo para padecer una emergencia hipertensiva. Estos cuadros siguen siendo bastante frecuentes en todo el mundo y también en nuestro sistema hospitalario”, afirmó el jefe de Cardiología.
En conclusión cabe recordar la importancia de realizar controles periódicos de la presión arterial y acudir de inmediato ante la aparición súbita de síntomas neurológicos asociados a cifras elevadas de presión, a fin de prevenir complicaciones graves.

