
Miércoles 25 de febrero 2026 - 16.28 hs.
El Síndrome de Tourette (ST) es un trastorno del neurodesarrollo caracterizado por la presencia de tics motores múltiples y al menos un tic vocal. Se presenta desde la infancia y curso fluctuante. Es decir que la gravedad, el impacto de los síntomas o su evolución varían con el tiempo. A su vez forma parte del espectro de los trastornos por tics según DSM-5-TR, una guía para los profesionales de la salud mental.
Según el Dr. Mauricio Acosta, psiquiatra infantojuvenil del Centro de Salud Mental del CESI, “El síndrome de Tourette es más frecuente en varones con un inicio típico de 5 a 7 años de edad y cuyo pico de severidad del trastorno va desde los 10 a los 12 años, aunque en muchos casos mejora en adolescencia tardía”.
El conjunto de causas de esta condición es multifactorial. Se tiene en cuenta la genética con una alta heredabilidad (está mayormente influida por la genética de cada individuo); ambiental/perinatal (Prematuridad; Bajo peso y la Exposición a nicotina/estrés antes de nacer) y también la neurobiológica.
Existen tics motores y vocales como por ejemplo:
Motores simples y complejos: Parpadeo; muecas faciales; encogimiento de hombros y sacudidas de cuello. Saltar, tocar objetos e imitar gestos.
Vocales o fónicos simples y complejos: Gruñidos, tos y silbidos. Repetición de palabras, repetir lo que otros dicen y en 10 a 15% de los casos es decir palabras inapropiadas.
Impacto emocional familiar
Las recomendaciones concretas para padres son:
• Es un trastorno neurobiológico del desarrollo.
• Es involuntario (aunque el niño pueda “aguantar” un rato).
• Es fluctuante (hay días buenos y malos).
• Está frecuentemente asociado a TDAH (Trastorno de déficit de atención e hiperactividad) o TOC (trastorno obsesivo-convulsivo).
El Dr. Acosta resalta que es importante saber que el niño no lo hace “a propósito”; regañar empeora, ignorar el tic suele ayudar y validar emociones protege la autoestima.
A su vez recomienda a los padres: Informar al colegio, solicitar que no se sancionen los tics, permitir pausas motoras, evitar exponerlo públicamente e intervenir frente a casos de bullying.
¿Qué tratamientos ofrece el IPS?
En la Unidad Infantojuvenil del Centro de Salud Mental ubicada en el CESI se da una hoja Psicoeducativa para padres con informaciones fundamentales acerca del Síndrome de Tourette.
En IPS pueden recibir:
- Evaluación psiquiátrica infantojuvenil.
- Pesquisa de TDAH, TOC y ansiedad.
- Seguimiento farmacológico si es necesario.
También estudios complementarios como Electroencefalograma (EEG) que es una prueba que mide la actividad eléctrica del cerebro; Evaluación neuropsicológica y derivación a neurología infantil.
Se cuenta con un equipo multidisciplinario para las intervenciones dependiendo del caso mediante Psicoterapia cognitivo-conductual; Psicopedagogía; Orientación a padres y adecuaciones escolares. Además de tratamiento farmacológico disponible.
Sin embargo, no todos los casos requieren medicación; el tratamiento es individualizado y la mejoría es progresiva, no inmediata.
Entre los tratamientos se señalan las opciones terapéuticas, así como:
- Psicoeducación: Explicar al niño y familia el trastorno.
- Terapia conductual: Técnicas de reversión de hábitos y el manejo de impulsos tics.
- Medicación (si es necesario): Cuando los tics generan dolor, burlas o interferencia social.
¿Cómo los padres pueden ayudar en casa?
✔ Mantener la calma ante los tics.
✔ No retar ni castigar.
✔ No pedir que “pare”.
✔ Ignorar el tic cuando sea posible.
✔ Reforzar autoestima y logros.
✔ Favorecer descanso y rutinas.
“El síndrome de Tourette no define a su hijo. Es una condición neurobiológica que suele mejorar con el tiempo. Nuestro objetivo no es eliminar cada tic sino ayudar a los niños/as y adolescentes a sentirse seguros y desarrollar todo su potencial” expresó el Dr. Acosta.

