Viernes 16 de enero 2026 - 13.54 hs.
Con el fin de las clases y el inicio de las vacaciones surge una pregunta recurrente: qué beneficios y qué riesgos trae dejar a niños y adolescentes usar celulares y tablets para “tenerlos ocupados”. La Psicóloga Clínica Nidia Falchi, del Departamento de Medicina Preventiva del IPS, señala que en esta era tecnológica muchos padres optan por el recurso fácil del dispositivo, pero conviene reflexionar sobre sus efectos en el bienestar y el desarrollo familiar.
El uso prolongado de dispositivos, sobre todo para ver vídeos o contenidos pasivos, afecta la capacidad de mantener la atención, dificulta la respuesta a estímulos y puede limitar la creatividad. Por eso es importante no confundir la disponibilidad tecnológica con ocio sano: el tiempo frente a la pantalla debe integrarse a una rutina que favorezca el juego, las relaciones cara a cara y las actividades al aire libre.
Para un uso responsable, Falchi recomienda: establecer límites de tiempo diarios o semanales; fijar reglas claras (sin móviles en comidas ni antes de dormir); elegir aplicaciones educativas según la edad; supervisar contenidos y usar controles parentales; modelar con el propio comportamiento; educar en seguridad online (privacidad, trato con desconocidos, ciberacoso); mantener una comunicación abierta con los hijos; y actualizarse sobre novedades tecnológicas para tomar decisiones informadas.
Nada reemplaza el tiempo en familia, la conectividad real es hablar, no enviar emojis. Abrazos, deportes y naturaleza valen más que buscar zonas con Wi Fi.

