Viernes 13 de enero 2026 - 14.00 hs.
Tras las celebraciones de fin de año, es habitual que muchas personas experimenten hinchazón, retención de líquidos, mayor sensación de hambre y falta de energía. Esto se debe al aumento en el consumo de azúcar, alcohol, harinas y sal durante las fiestas. Especialistas aclaran que el aumento rápido de peso que suele registrarse en este período responde, en gran medida, a acumulación de líquidos e inflamación, y no necesariamente a un aumento de grasa corporal.
Para ayudar al organismo a recuperar su equilibrio, la hidratación adecuada es uno de los primeros pasos fundamentales. Beber entre 2 y 2,5 litros de agua por día favorece la eliminación del exceso de sodio y azúcar, reduce la hinchazón y mejora el funcionamiento general del cuerpo. A esto se suma la importancia de incluir proteínas en cada comida, ya que contribuyen a controlar el apetito, estabilizar los niveles de azúcar en sangre y preservar la masa muscular.
Asimismo, se recomienda aumentar el consumo de frutas y verduras, por su aporte de fibra y antioxidantes, que mejoran la digestión, reducen la inflamación y colaboran con el hígado en el procesamiento de los excesos. Paralelamente, es clave reducir o evitar bebidas azucaradas, alcohol, panificados, dulces y snacks ultraprocesados, lo que ayuda a normalizar el metabolismo y disminuir los antojos.
La actividad física moderada, como caminar entre 30 y 40 minutos diarios, también cumple un rol esencial al mejorar la circulación, reducir la hinchazón y favorecer el uso de la glucosa como fuente de energía. La Dra. Dorys Brítez, médica nutrióloga y asesora médica de la Unidad de Nutrición del Hospital Central del IPS, recuerda que no es necesario recurrir a dietas extremas, ya que suelen generar efecto rebote. “El cuerpo no necesita castigo después de las fiestas, sino volver al equilibrio”, enfatizó. Los consultorios de Nutrición atienden de lunes a viernes de 07:00 a 20:00 y los sábados de 07:00 a 13:00, con agenda habilitada por Call Center y ventanilla.

