
Jueves 8 de enero 2026 - 17.15 hs.
El servicio de Neonatología del Hospital Central del Instituto de Previsión Social (IPS) realiza de manera rutinaria la prueba de otoemisiones acústicas (OEA) a todos los recién nacidos próximos al alta hospitalaria, como parte de una estrategia fundamental para la detección temprana de posibles alteraciones auditivas.
Las otoemisiones acústicas constituyen una prueba auditiva objetiva que permite evaluar el funcionamiento de la cóclea, específicamente de las células ciliadas externas del oído interno. El procedimiento consiste en la colocación de una pequeña sonda en el oído del bebé, mientras un dispositivo registra las respuestas que produce la cóclea ante estímulos sonoros específicos. Se trata de una evaluación breve, indolora y de alta sensibilidad, ideal para su aplicación en la etapa neonatal.
“Esta prueba nos permite identificar de forma precoz cualquier alteración auditiva, incluso antes de que existan signos visibles. Detectar a tiempo marca una diferencia enorme en el desarrollo del lenguaje y la comunicación del niño”, explicó la Lic. Jenny Casamada, fonoaudióloga del Hospital Central del IPS.
En aquellos recién nacidos que presentan factores de riesgo audiológico, se aplica un protocolo de seguimiento que contempla una segunda y, de ser necesario, una tercera evaluación mediante otoemisiones acústicas. El objetivo es garantizar una detección oportuna de cualquier grado de hipoacusia y facilitar la derivación temprana para estudios diagnósticos y tratamiento especializado.
La evaluación de otoemisiones acústicas se lleva a cabo en el Servicio de Neonatología, dependiente del Departamento de Pediatría, bajo la coordinación de la Dra. Cristina Ghezzy, la Dra. Gloria Rivero y el equipo de fonoaudiología integrado por las Lic. Jenny Casamada y Ailén Cortázar.
La atención se realiza de lunes a viernes en horario matutino, con un promedio de 200 a 300 bebés evaluados por mes. Durante el año 2025, se alcanzó un total de 3.710 bebés atendidos, cifra que refleja el compromiso sostenido del IPS con la prevención y el cuidado integral de la salud auditiva infantil.
La población evaluada corresponde principalmente a recién nacidos y lactantes de hasta seis meses de edad, etapa clave para intervenir de manera temprana y favorecer un desarrollo neurosensorial adecuado.
“Detectar a tiempo no solo mejora el pronóstico, sino que permite acompañar a las familias desde el inicio, brindándoles información, contención y las herramientas necesarias para un abordaje integral”, destacó la Lic. Casamada.

