16 de diciembre 2025 - 14.02 hs.
Las Navidades tienen mucha carga emocional y pueden reactivar las emociones del duelo; no aislarse y vivir las fiestas de otra forma son algunas de las recomendaciones de la Psicologa del IPS Ingavi Liz Aguiar.
La Navidad suele asociarse con unión, alegría y celebración. Sin embargo, para muchas personas, esta época también puede convertirse en un tiempo especialmente doloroso cuando hay una silla vacía en la mesa: un ser querido que ya no está. La ausencia se vuelve más visible, más simbólica y emocionalmente más intensa. Afrontar el duelo en estas fechas requiere comprensión, permiso emocional y estrategias de cuidado psicológico. Reflexiona la profesional
¿Por qué la Navidad intensifica el duelo?
Las fechas significativas activan recuerdos, rituales y expectativas sociales de felicidad cuando alguien falta se reactiva el dolor de la pérdida y aparece la comparación con “cómo eran antes” las fiestas también surgen culpas por sentir tristeza cuando “deberíamos estar bien; se incrementa la sensación de soledad emocional, incluso estando acompañados.
Aguiar menciona que es importante entender que el duelo no se pausa en Navidad. El dolor no responde al calendario.
Validar el dolor: el primer paso .No minimizar ni negar lo que se siente es fundamental. Frases como “tenés que ser fuerte” o “seguro él/ella no querría verte así” suelen aumentar la culpa.
Permitirse sentir tristeza, nostalgia, enojo o silencio es parte de un duelo sano. No hay una forma correcta de vivir la Navidad en duelo porque cada persona transita su proceso a su ritmo.
Hablar de la ausencia puede ser un alivio
Evitar el nombre de quien falta no lo hace desaparecer. Muchas veces, nombrar al ser querido alivia; recordar una anécdota; decir “me hace falta”compartir lo que esa persona significó.
Algunos consejos significativos
Los rituales ayudan a simbolizar la pérdida y darle un lugar emocional.
- Encender una vela en su honor.
- Colocar una foto o un objeto significativo.
- Brindar nombrándolo/a.
- Escribir una carta expresando lo que no se pudo decir.
Estos gestos no intensifican el dolor, lo ordenan y flexibilizan las expectativas atender de que no es obligatorio festejar como todos los años; reunirse con todas las personas ni sonreír todo el tiempo.
Permitirse cambiar la forma de celebrar, acortar encuentros o incluso pasar la fecha de manera más íntima es una decisión válida y saludable.
Cuidar el cuerpo y la mente
El duelo también se expresa físicamente. Por eso es importante:
- Respetar los tiempos de descanso
- Mantener una alimentación básica
- Evitar el consumo excesivo de alcohol
- Salir a caminar o conectar con la naturaleza
El autocuidado no borra el dolor, pero fortalece para atravesarlo
Aceptar ayuda y compañía a veces no sabemos qué decir, pero estar ya es suficiente. Aceptar un abrazo, una invitación tranquila o simplemente compartir silencio puede ser reparador.
Y si el dolor se vuelve abrumador, persistente o paralizante, buscar acompañamiento psicológico no es debilidad, es una forma de cuidado.
¿Que pasa cuando hay niños en duelo?
Los niños también perciben la ausencia, aunque no siempre la expresen igual.
- Hablar con palabras claras y acordes a su edad
- Permitirles preguntar
- No ocultar emociones, pero tampoco sobrecargarlos
Mostrar que los adultos también sienten y se cuidan les enseña a duelar de manera saludable. La silla vacía duele, pero también habla de un vínculo que existió y sigue vivo en la memoria y el corazón. El amor no se termina con la muerte, se transforma.
En Navidad, no se trata de olvidar, sino de recordar sin romperse, de honrar sin exigirse, y de comprender que sentir tristeza también es una forma de amar.

