No te presiones con “tener que ser feliz”. La felicidad no es una obligación, es una construcción diaria.
Un día como hoy 1 de agosto se celebra esta efeméride el Día Mundial de la Alegría. Este día recuerda y llama a las personas a sentir y valorar esta emoción subjetiva y pasajera que se manifiesta a través de la risa o la sonrisa.
Esta fecha se incorporó hace poco tiempo a nuestros calendarios y se celebró, al principio, en catorce países, pero ahora se lleva a cabo alrededor de todo el mundo.
La alegría tiene un poder transformador y puede mejorar la salud, aumentar la productividad y contagiar felicidad a quienes nos rodean. Por eso, es importante compartir nuestra alegría para multiplicarla, crear lazos más fuertes, promover la empatía y generar un sentido de comunidad y apoyo mutuo.
Es una sensación de plenitud que nos lleva a reproducir esos comportamientos que nos hacen sentir bien. Se caracteriza por la euforia, la vivacidad y el entusiasmo que surge por el logro de metas, el desarrollo de relaciones significativas o el disfrute de momentos especiales.
¿Se puede aprender a ser feliz Lic. Liz Aguiar?
Y como psicóloga, puedo decir que sí, ¡se puede!. La felicidad no es un lugar al que se llega para quedarse, sino más bien una forma de mirar la vida, de vivir el presente, de conectar con uno mismo y con los demás.
El Paraguayo es conocido por responder siempre está bien, a pesar de las adversidades. Aunque parezca algo simple, la felicidad tiene su ciencia, su historia y también su psicología Por eso hoy, más allá de frases lindas o fotos sonrientes la profesional en salud mental del Hospital IPS Ingavi quiere contarte por qué es importante hablar en serio sobre este tema que nos toca a todos.
El día de hoy tiene como objetivo reconocer que la felicidad y el bienestar son aspiraciones universales de todos los seres humanos, y que deben formar parte de las decisiones y políticas de los gobiernos. Porque no se trata solo de tener o no tener cosas materiales ¡se trata de vivir mejor!
Los paraguayos ¿Somos felices?
Según el último Ranking Mundial de la Felicidad, Paraguay subió del puesto 71 en 2019 al puesto 54 en 2024, un avance importante que refleja que, a pesar de las dificultades, hay factores que nos siguen sosteniendo como pueblo.
Algunos de los indicadores que se toman en cuenta para medir la felicidad en un país son:
- El nivel de ingreso económico.
- La duración de la vida en buena salud.
- El apoyo social (saber que alguien está ahí si lo necesitamos).
- La libertad para tomar decisiones en la vida.
- La generosidad o ayuda hacia los demás.
- La confianza (particularmente en la honestidad del gobierno).
Lo interesante es que Paraguay se suele destacar por sus niveles de apoyo social, vínculos familiares y amabilidad, más allá de las dificultades económicas o políticas. Y eso, desde la psicología, es clave para el bienestar emocional.
Desde el punto de vista psicológico, algunos factores que aumentan la sensación de bienestar son:
- La gratitud: aprender a valorar lo que tenemos y no solo enfocarnos en lo que falta.
- El sentido de pertenencia: sentirnos parte de una red, de una familia, de una comunidad.
- El propósito: tener metas, sueños, algo por lo cual levantarnos cada mañana.
- La autorregulación emocional: saber cómo gestionar lo que sentimos, sin reprimir ni explotar.
- La conexión auténtica con otros: poder hablar de lo que sentimos, pedir ayuda, ofrecer apoyo.
- El presente: vivir el aquí y el ahora, sin quedarnos atrapados en el pasado ni angustiados por el futuro.
Aguiar señala que no es solo sonreír, sino también aprender a transitar las emociones difíciles con herramientas, acompañamiento y esperanza.
¿Y entonces? ¿Qué podemos hacer hoy?
En este día, Aguiar te invita a preguntarte qué te hace bien, qué te da paz, qué personas suman en tu vida. A veces, la felicidad no está en hacer grandes cosas, sino en valorar los pequeños momentos: una charla con alguien que queremos, una caminata bajo el sol, un café en silencio o una canción que nos hace bien.
Y si estás pasando por un momento difícil, no te presiones con “tener que ser feliz”. La felicidad no es una obligación, es una construcción diaria.Y si necesitás ayuda, buscar apoyo también es parte del camino hacia el bienestar. “Ser feliz no significa que todo sea perfecto, sino que has decidido mirar más allá de las imperfecciones”.

