“Día Mundial del Trastorno Bipolar”

“Día Mundial del Trastorno Bipolar”

¿Cuáles son las características de la patología?
El trastorno del ánimo es caracterizado por períodos de estado exaltado (episodios maníacos) que alternan con lo decaído (episodios depresivos). Los episodios maníacos se caracterizan por un humor exaltado o irritable que no es normal (euforia) y un aumento de la energía. Los episodios depresivos presentan tristeza persistente, pérdida del interés y poco entusiasmo.

¿A qué edad se inicia?
Si bien el trastorno bipolar puede aparecer a cualquier edad, generalmente se diagnóstica en la adolescencia o poco después de los 20 años. Los síntomas pueden variar de una persona a otra y pueden cambiar con el paso del tiempo.

¿Qué factores que pueden desencadenar un episodio?
Las causas del trastorno bipolar no se comprenden bien aunque se cree que varios factores se combinan para causar esta condición. Estos factores incluyen desequilibrios químicos en el cerebro, factores genéticos (se ha demostrado que hay una predisposición familiar) y factores ambientales (como eventos traumáticos en la niñez y otras circunstancias estresantes de la vida).

Los factores de riesgo
Ambientales: el trastorno bipolar “tipo I” es más frecuente en familias disfuncionales: separados, divorciados y viudos. Aunque no hay tendencia clara de la asociación.
Genéticos-fisiológicos: historia familiar de trastorno bipolar, es un factor de riesgo sólido para desarrollar el trastorno. Riesgo 10 veces mayor en familiares de 1er grado.

¿Cómo son los signos de alarma para consultar e iniciar un tratamiento con respecto a esta enfermedad?
Las personas con un trastorno bipolar experimentan episodios de euforia y de depresión. Estos episodios pueden ocurrir con semanas, meses o años de separación. Durante los episodios depresivos la persona tiene el ánimo decaído, poca energía, menos motivación y dificultad para concentrarse. Puede aumentar de peso y sentir que sus movimientos y pensamientos se tornan lentos y menos espontáneos. Durante los episodios maníacos, la persona se siente llena de energía, hiperactiva y capaz. El estado de ánimo puede ser eufórico o irritable, puede haber conductas irracionales e impulsivas y una aceleración del pensamiento y el habla. Además, estas personas necesitan dormir menos horas. Durante ambos tipos de episodios es posible que se adviertan síntomas psicóticos como delirios y alucinaciones. Los episodios depresivos y maníacos pueden ocurrir en cualquier orden, con o sin pausas entre ellos, e incluso ocurrir a la vez. En muchas personas, los episodios de depresión o manía pueden ser desencadenados por eventos estresantes de la vida.

¿Diagnóstico del trastorno?
El diagnóstico del trastorno afectivo bipolar suele hacerse en una consulta psiquiátrica luego de considerar los síntomas y cómo se manifiestan a lo largo del tiempo. Debido a la naturaleza del trastorno bipolar suele ser útil para el psiquiatra discutir los síntomas con personas cercanas a la persona que posee el trastorno bipolar. Se deben descartar en consulta médica otras causas posibles de los síntomas antes de diagnosticar el trastorno bipolar y para este fin se pueden solicitar análisis de sangre o estudios del cerebro. A veces también es necesario realizar análisis de sangre para vigilar los medicamentos que se utilizan para tratar el trastorno bipolar.

Recomendaciones
Una persona que recibe este diagnóstico requiere medicación, tratamiento psicológico y control de los mismos. Por la cual es importante una psicoeducación adjunta a los familiares con quienes conviven con el paciente. Si bien el trastorno bipolar necesita de atención durante toda la vida, muchas personas aprenden a controlar sus síntomas y logran llevar una buena calidad de vida.

¿Qué tratamientos incluyen?
El tratamiento incluye medicamentos para estabilizar el estado de ánimo. La psicoterapia y la educación sobre el trastorno pueden ayudar a las personas a aceptar su diagnóstico y reconocer los síntomas de la manía o la depresión antes de que se tornen abrumadores, prevenir las recurrencias y reducir las hospitalizaciones. Los controles regulares en consulta médica generalista, psicológica o psiquiátrica pueden ayudar para llevar un seguimiento de la respuesta a la medicación.
Prevención
La enfermedad no puede prevenirse, aunque se pueden controlar los síntomas con el tratamiento adecuado.
Una buena red de apoyo, antes y después del diagnóstico, puede ayudar a reconocer los síntomas de la depresión o la manía tempranamente y prevenir algunas de sus consecuencias.

Pronóstico
La evolución de la enfermedad es crónica pero impredecible. En ocasiones se inicia con episodios maníacos y en otras en episodios depresivos. El trastorno afectivo bipolar es persistente, no tiene cura y requiere de tratamiento y control a largo plazo. Muchas personas tendrán recaídas, especialmente en momentos de estrés elevado. En las primeras etapas del trastorno, muchas personas pueden tener tendencias suicidas, por lo que el diagnóstico y el tratamiento tempranos son vitales. La mayoría de los episodios se pueden controlar bastante bien. Aunque difiere mucho de una persona a otra, los episodios se presentan, en promedio, cada 3 a 4 años. En la fase aguda muchos pacientes precisan hospitalización.